Uçhisar

Uçhisar está a unos escasos 4km de Göreme. A él se llega fácilmente en los dolmuş (minibuses) que salen cada hora desde la estación.

Nada más llegar, el pueblo me dejó un poco que desear la verdad. Si, es cierto que quedan algunas casas griegas monas y desde luego casas excavadas desde la época de los trogloditas en las columnas de piedra, pero muchas casas son de nueva construcción. Tanto es así que yo llegué lo ví y lo primero que pensé fue: “esto, esto… esto es Guadix

Quizás es por eso que la gente prefiere ahora Göreme para alojarse en la Cappadocia (más o menos el número de turistas en ambos sitios es el mismo). Porque allí se ha respetado más el entorno. Por suerte ahora en Uçhisar han creado una zona sin habitar para preservar a un lado del castillo.

El castillo es en sí, una colina con paredes casi verticales, toda oradada en el interior, como un hormiguero, atravesada por pasadizos y escaleras que conectaban todas las estancias conformando un fuerte laberíntico. Como era el sitio más alto de toda la región por eso fue una de las primeras zonas habitadas, incluso llegó a ser una ciudad muy grande en la época otomana.

Pero hoy en día está deshabitado y no se permiten las visitas. Eso sí puedes subir hasta arriba del todo y se ve toda la zona con su paisaje lunar. En las rocas se ven pequeños ventanucos que son casas, refugios de pastores y lugares donde se criaban palomas para almacenar guano (por eso uno de los valles tiene el nombre de valle de las palomas)

Pigeon valley:

Como ya he mencionado justo a los pies de Uçhisar está el pequeño Göreme al que van a parar dos valles el Zemi y el de las Palomas, cada uno por un lado del castillo.

La idea de este pequeño treking me la dio mi compañero Xavi que justo el verano anterior lo había hecho; “realmente lo bonito de la Cappadocia es andar por sus valles antes que apuntarse a los tours organizados, quizás en verano no queda más remedio que evitar las horas centrales del día pero es el mejor método para disfrutarla

Y él tenía toda la razón porque los tours son parar para hacer fotos y te queda la sensación de visto uno visto todo pero cuando me llegó realmente la sensación de estar disfrutando de la Cappadocia fue las veces que estuvimos tranquilamente andando.

Convencer al pequeño grupo de amigas con el que viajaba de caminar por el campo, por corto que fuese, fue una árdua negociación que vendí como “el descenso de dos horas”.

En los hoteles dan un mapa muy MUY esquemático de la zona, pero más que suficiente ya que son rutas muy asequibles. Además desde lo alto de Uçhisar claramente se ve Göreme, y piensas es imposible la pérdida solo hay que seguir la S que hace el fondo del valle que claramente se distingue por ser el único lugar donde hay árboles.

Para bajar hay que situarse a la izquierda del castillo y desde allí hay una gran vista panorámica desde donde se pueden ver todos los valles y salen diversos senderos. En este valle de las palomas, por la parte alta, las piedras son muy blancas y la erosión las ha modelado en forma de suaves dunas redondeadas, algo bastante diferente que el resto de la zona.

Poco a poco se comienza a bajar (la arena puede resbalar si no se lleva calzado bueno pero la bajada es muy suave) dejando el castillo atrás. Pero claro luego te adentras en el valle y se trata de un laberinto de caminos de tierra pisada que se bifurcan. Es muy sencillo perder el camino. A las malas si nos perdíamos, bajar hasta el mismo caudal del valle que en aquellos momentos (pleno agosto) era muy practicable, pero en el laberinto de caminos era aparentemente fácil avanzar.

El problema nos llegó, y no solo a nosotras sino también a un grupo de italianos que imitándonos nos seguían detrás, cuando cogimos un sendero que no daba a ninguna parte. Bueno sí, a un acantilado.

A bajo teníamos el fondo verde del valle arbolado y al otro lado la pared blanca vertical de la roca. En vez de retroceder todo lo que llevábamos andado, encontramos un pequeño tramo por el que subimos a una de las casitas en la roca y ya por mera curiosidad entramos. Estas antiguas casas hoy en día todavía las usan los pocos pastores que quedan por la zona como refugios. En la que entramos había hasta una pequeña neverita con su motor al lado y nos estuvimos riendo un montón.

Salir de allí fue más fácil que entrar y encontramos en la parte superior del acantilado el otro camino que se puede ver en el mapa, que discurre por la parte superior del mismo valle. En éste no tuvimos tanto problema como en el de abajo, no perdimos el sendero ni una vez y no teníamos las miles bifurcaciones que había en el otro (además con el plus de que al ir por encima veíamos bien hacia donde nos dirigíamos… que de todas maneras es que no hay posibilidad de pérdida, valle abajo solo hay una cosa: Göreme)

Ya más cerca de Göreme cambia el paisaje un poco y empiezan las famosas rocas con formas de “chimeneas de hadas” (esto por llamarlas de alguna manera porque tienen una pinta fálica y no de otra cosa)

Este camino acababa justo en el hotel donde nos hospedábamos, el flintstones. Acabamos un día redondo, tumbándonos en las tumbonas de su azotea para ver el atardercer del todo y con una buen baño en el jacuzzi de última hora (porque el hotel tiene el agua caliente con paneles solares así que o se va al final del día o está un poco fresquita)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.