Rösti

“La mejor forma de comer patatas” ponía en un cartel grande, escrito en alemán a la entrada de un restaurante de Berna. Y estoy completamente de acuerdo con ese cartel, tan solo imaginaros la cara de felicidad de mi hija de un año cuando, después de comerse el suyo vió que yo sacaba dos más de la sartén.

Cuando os hayáis cansado de la fondue y la raclette, un plato típicamente bernés (bueno de toda la suiza germana y hoy en día muchos lo consideran el plato nacional suizo) son los röstis, aunque no por ello menos contundentes.

Es un plato muy simple, que os voy a contar como lo preparo yo, se trata de una especie de galleta hecha a base de patatas cortadas como las patatas paja que hago al vapor una vez cortadas, (también se pueden poner 10 minutillos al microondas para ir más rápido). Luego se fríen a fuego suuper lento en mantequilla de la siguiente forma: primero pongo una capa de patatas, luego una buena capa de queso y condimento, bien sea bacon o jamón cocido o champiñones (hay que ser generosos con lo que lleve dentro que le da mucho saborcito), y luego por encima otra capita de patatas. Hay que dejarla tiempo en el fuego de forma que queda una costra doradita y crujientita por los dos lados. A esta galleta se le pueden añadir todos los condimentos que se desee, hoy en día la especie de tortilla que forma el rösti se sirve como guarnición para cualquier tipo de carne o verdura. En todos los sitios en los que he estado he visto que es cuestión de echarle imaginación: champiñones, jamón (de Parma normalmente), salmón ahumado, salchichas, y un laaaaaaaguisimo etc

La primera vez que los probé curiosamente fue en Francia, en Estrasburgo, y no en Suiza, cuando fuimos de congreso y a mi jefe no le apetecía comer en un alemán así que escogimos el de al lado Le Caquelon (lo escogimos por azar, solo veíamos a un montón de gente sentada con una sartencita y de algo a base de… yo lo identifiqué como cebolla pero luego tuve la agradable sorpresa de descubrir que eran patatas) Creo que solo yo y J. nos conseguimos terminar la sartencita donde las sirven de lo grandes y contundentes que son los platos.

Desde entonces nació mi pasión por ellos, y creo que el más delicioso que he comido fue en el ambientadísimo Le Mazot de Berna. Es un restaurante muy curioso muy curioso ya que por dentro está decorado como una casita de campo, todo revestido de madera roja con sus hornos de pan, etc. Pese a que nos pidieron que nos cambiasemos dos veces de mesa, se portaron fenomenal con nosotros.

También estuve en un local muy famoso en Basilea; el restaurante Hasenburg (Chateau Lapin). Como sitio no tiene desperdicio y os lo recomiendo si estáis por la ciudad. Nada más entrar pensé que me había equivocado y que era un club de caballeros: entrada con ropero y una espesa cortina de terciopelo como segunda puerta. Una vez dentro había mesas corridas, estilo alemán (y todo hombres mayores) y allí que me sentaron con unos aficionados (completamente borrachos) del Basel que esa noche jugaba. Me “invitaron” a cantar con ellos canciones (de las que no entendía apenas nada) De comer pedi un litro de cerveza y un rösti con foi, que es la especialidad de la casa. Pero por desgracia, pese al ambientazo del local, la comida no me gustó tanto. La mía en concreto estaba demasiado mantecosa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Suiza y etiquetada como .

Un comentario el “Rösti

  1. alfo dice:

    mmmmmmmmmmm….rosti….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.