Sticky toffee pudding

Mmmmmmmmm,  siiiiiiiiiii, y el nombre lo dice todo ¿no creéis?

De hecho la primera vez que lo leímos en una carta fue Nacho quien dijo “hombre el toffee es pegajoso, y si encima se sirve en forma de pudding, el nombre desde luego es muy descriptivo

Pringoso, pegajoso y solo apto para los verdaderos amantes del dulce, Mary y yo lo descubrimos nada más pisar Inverness. Desde el primer momento se convirtió en nuestro postre favorito y durante todo el viaje por Escocia, en todo pub en el que entrábamos a comer lo pedíamos.

Indagando un poco, resulta que son los de Aberdeen los que reclaman el sticky toffee pudding como originalmente suyo. De todos modos me consta que no solo existe en Escocia. Es típico postre de pub inglés (y solo en esos establecimientos lo encontraréis). No he perdido ni una ocasión para pedirlo; bien sea en el pequeño pero turístico Woodstock, el grandísimo Londres o en el absolutamente remoto, y lejos de la civilización, Aultachruine.

En sí es sencillo, se trata de un bizcocho (simple, como sería cualquier bizcocho: Harina, levadura y huevos) al que se le añaden los componentes del toffee durante la elaboración antes de meterlo al horno, es decir, azúcar moreno (que le da ese color negro), mantequilla y leche (¡leche en vez de nata ojo!).

Cuando el bizcocho ya está se sirve bien regadito con salsa de toffee calentita (azúcar moreno, mantequilla y esta vez sí que con nata) y normalmente se le añade al conjunto una bola de helado de vainilla para que de contraste.

Anuncios

Fiori di zucchini

Recientemente descubrí algo que no sabía ni que se solía comer, y menos que se tratara de un plato típico italiano (existe algo más allá de la pasta) Además está riquíiiiisimo.

Las flores de zucchini (calabacín) y zucca (calabaza) son un plato muy delicado y exquisito. De normal se venden en el mercado en Italia. Las flores deben de estar muy frescas, ligeramente abiertas y se tienen que consumir en el día. Al limpiarlas hay que tener mucho cuidado de no romperlas y quitarle los pistilos antes de prepararlas.

Hay dos maneras de hacerlas (según te posiciones geográficamente) en el norte de Italia, lo normal es rebozarlas en una masa y freírlas. La pasta normalmente se hace con agua/leche/cerveza harina y huevo (vamos una masa muy tipo tempura) en la que luego se mojan las flores. Hay que procurar que quede una capita de masa pero chiquitita y ligera y no en forma de pan y luego freírlas en aceite caliente hasta que queden crujientes.

En el sur de Italia sin embargo antes de rebozarlas dentro de la flor se mete mozzarella y una anchoa (esto es lo típico pero hay otros rellenos, la cosa es experimentar). Luego se reboza igual y se fríe.

Flammenkuchen

Llegaba a Lausana por la noche. La gente que me esperaba allí me llevó a cenar a una brasserie que, por suerte, cerraba la cocina a las 23h. Era la segunda noche que iban allí a cenar y a la hora de pedir la comida me sorprendí mucho cuando me preguntaron que si yo, por casualidad, sabía qué eran los Flammenkuchen.

Ninguno los conocía (cosa que me asombraba un montón, ya que era gente que tenía millas recorridas en su haber) y claro ocupaban la mayor parte de la carta pero no se habían atrevido a pedirlos.

Los Flammenkuchen o Tartes Flambées (si se dice en francés) vienen a ser el equivalente a las pizzas en las zonas más céntricas de Europa. Realmente si coges un mapa de Europa y trazas un círculo alrededor de la región de la Alsacia es exactamente de ahí, de donde vienen.

Tradicionalmente surgieron como las cocas, las pizzas y similares. La masa es de pan muy muy finita, como si fuese solo la corteza del pan, y viene de que para ver la temperatura del horno para hacer el pan metían un pelín de masa muy finita para ver como se cocía. Luego estas tortas que sobraban se las comían echándoles cebolla, crema, y bacon. Así que generalmente, se trata de una masa de pan (harina y agua) muy fina cocida al horno, que lleva una mezcla de cebolla y nata (a veces queso fresco) y luego innovaron echándole todo lo que se les ocurra ( son como pizzas pero sin salsa de tomate ni mozzarella).

Generalmente en muchas brasseries las tienen porque es algo fácil de hacer, y sobre todo es el plato estrella alsaciano que no podéis dejar de probar. Cuando estuve en Estrasburgo había miles de sitios pero nos decidimos a comerlas en le jardin vert que ha ganado el premio Routard en varios años consecutivos por sus trates flambées. Se encuentra en la Petite France, nada más pasar el puente cubierto en una pequeña calle a los pies de un canal y a parte de tener una terraza muy agradable y comida rica, los postres son también increíbles.

Arancini

Creo que el placer más terrible que me presentaron durante mi estancia en Italia fueron las arancini. Dios y todavía recuerdo cuando Mary decidió irse a Roma y yo le explicaba hasta dónde tenía que ir para comer unos en porta flaminia, donde hay un mondo arancini (cadena que solo vende productos sicilianos). De pronto me di cuenta de que quería (me moría por) comer unos y un viernes a las 16:00 del medio día me quedé mirando al infinito con desesperación pensando ¿y ahora de dónde coño saco unos arancini en Madrid?

La culpa fue de Nico, él adoraba los arancini era su comida preferida desde niño (y que yo sepa no era siciliano) y un día que los astros se alinearon, a Ravi y a mi, se nos averió el coche justo delante del mondo arancini de porta flaminia con lo que por fin encontramos arancini relativamente cerca de casa, sin tener que recorrer toda la ciudad.

Es una especialidad de la cocina siciliana son bolas redondas, de unos 8 a 10 cm, de arroz empanadas y fritas que en su interior están rellenas de todo lo imaginable. Para su preparación se hierve el arroz (redondo) con azafrán, importante porque es lo que le da el color anaranjado al arroz. Cuando ya está se mezcla con mantequilla y se deja enfriar. Se hacen discos en una superficie de mármol y en el centro se pone el relleno y se cierra en forma de bola. Después se empapan en huevo batido y se rebozan con pan rallado para luego freírlas.

En cuanto a los rellenos el más típico en Sicilia es el de guiso de carne con guisantes, aunque también el de mozzarela con espinacas (mi preferido) o jamón (de Parma) y el de berenjena y pistacho. Pero, aunque éstos sean los más tradicionales, obviamente las posibles mezclas son innumerables.

¿¿Y cual es la diferencia entre ellas y los suplis??. Seguro que sí que habrán oído hablar del supli, que es típico de Roma. En el supli el arroz se hace con el guiso de carne y tomate que va adentro, por eso tiene color rojo, pero el concepto es el mismo, se coge el arroz se pone en el centro un poco de mozzarela y se hace una bola que luego se empana y se fríe. Eso sí, siempre que los he visto son visiblemente de menor tamaño que las arancini y ovalados.

Pisco Sour

Me iba de viaje y pregunté a mi hermano si quería algo.

A lo que contestó: “hombre pues ya que vas a viajar hacia el norte de Chile a lo mejor existe una posibilidad de que puedas encontrar pisco. Realmente es una bebida de Perú pero ahí en el norte de Chile también la destilan y tienen un poco de controversia entre los dos países por la denominación de origen, como lo que pasa con el Brandy y el Coñac. Y si sales de noche pide un cóctel muy rico que se llama pisco sour

(Ya les digo yo que no vayan a Perú diciendo que solo han tomado pisco en Chile)

Bien, lo que mi hermano pensaba como una remota posibilidad de que en mi viaje por Atacama encontrase pisco se traduce a la realidad de que: desde que uno aterriza en Chile hasta que se vuelve a casa estará tomando pisco sour a todas horas (de hecho hay un bar en el aeropuerto con el genial nombre de “the last pisco sour”).

El pisco es un aguardiente de uva. La uva tan al norte recibe demasiado sol y no es buena para hacer vino, así que se hace aguardiente y el nombre le viene del pueblo peruano de Pisco. Según sea fabricado en Chile o Perú se usan distintos tipos de uvas, algunos se destilan a partir del vino y otros a partir del mosto.

Los buenos piscos se toman solo con hielo pero lo que está extendido es su consumo en forma de Pisco sour (con sour de limon verde).

El sour, (el 70% de los cócteles lo llevan) consiste en la misma proporción de limón que de azúcar. Yo siempre lo hago poniendo la misma cantidad del concentrado Pulco y de azúcar en una batidora y bato hasta que quede de color blanquecino, es un truco que siempre queda perfecto.

Para preparar el cóctel siempre se ha de poner la misma cantidad de destilado que de sour.

En Chile esta mezcla se sirve con hielo picado en batidora a modo de frozen (para los que no viváis del alcohol quizás lo entendéis más claro si os digo “como si fuese un daikiri”)

En Perú, se sirve de forma diferente; se le añade yema de huevo y se bate en coctelera.

Cuando mi hermano me lo pidió, yo en la vida había oído hablar del Pisco. La primera vez que lo probé, me pareció tremendamente horrible con un gusto seco y demasiado alcohólico. El último día, antes de volver me parecía una bebida dulcecita muy rica. Y quince días después de volver de Chile mi hermano abrió la botella que le regalé e hizo cóctel con un sour suyo (claro) que entre otras cosas tenía unos toques de lima y me pareció una bebida increíble.