Tapati

¿Vais a ir hoy al Maunga Pui al haka pei?¿y después al curanto?

Había demasiadas palabras incomprensibles para que esa frase tuviese algún significado para mi. Como respuesta a mi cara de interrogación  me informaron de que había llegado a la isla en las fiestas regionales, lo que se conoce como Tapati.

Tapati

El Tapati, se celebra varios días durante el mes de febrero. Según Elise: “bueno dura según tengan el ánimo de fiesta, cada año lo hacen de una manera” Se presentan dos chicas para ser la reina. Apoyadas por sus familias y amigos hacen dos equipos que, en diferentes pruebas, tienen que ir ganando puntos. Las pruebas son actividades tradicionales de Rapa Nui con lo que la fiesta tiene cierto caracter de preservación cultural.

Ese día, en concreto, se disputaba el Haka pei. Consiste en fabricarse con troncos de plátano una especie de silla y luego tirarse desde el Maunga Pui, un volcán que tiene su buena pendiente, así a las bravas. Justo antes estaba el Tau’a que consistía en cortar plátanos y se ponen a correr cargándolos unos 15 kilómetros para luego nadar en el cráter del Rano Raraku… A todo esto, se me informó que todo se hace con el traje típico, es decir plumas sobre la cabeza y un Hamí (taparrabos) entre las piernas.

Farandula

Ajam, osea que ¿que vamos a ver a unos hombres en tanguita hacer el macho?” pregunté

Exactamente. Al medio día llegamos al Maunga Pui, y comenzamos a subirlo para verlo desde arriba. Toda una proeza porque está MUY empinado, tanto que da miendo (Elise se quedó a medio camino) y las hierbas resbalan mucho (yo subí mejor descalza) Arriba, mereció la pena llegar porque les vimos preparándose, hasta se pusieron hacer un baile tipo rugby antes de empezar, y construyendo las planchas con las que luego se tirarían. El peligro es que conforme cogen velocidad con los baches botan y se pueden caer de los troncos a los que solo se agarran con hojas trenzadas.

El Hoko Haka Opo es otra cosa que nos impactó. Se trata de un concurso de cantos entre los dos grupos, y entonces Elise me miró y me dijo “pero no, no es lo que estás pensando, no es que chica canta mejor, es más gracioso. Empiezan a cantar canciones populares hasta que alguno de los grupos repita una canción y ese pierde, se pasan toda la noche cantando“. Y sí, se pasan toda la noche cantando.

Otra noche, usando el mismo escenario al lado del puerto, juntaron a un montón de niñas cada grupo y hacían lo mismo con bailes típicos. Que conste que estas cosas musicales nos encantaban porque nos gustaba muchísimo oír el sonido del ukelele (y estar atentas a las canciones que hablan de varúas). Era una de las cosas que te llenaban de esa sensación del “oooh estoy en la polinesia”.

(Sé que el video se ve fatal, estábamos lejos del escenario, pero sí que se puede oir la música)

Este año (2012) las candidatas a reinas eran la Lily y la Celine. Al poco de llegar teníamos una clara preferida solo que al segundo día de estar en la isla Elise sugirió que deberíamos preguntar a quién teníamos que apoyar, porque esto es una cuestión de familias y no podíamos ofender.

Haka pei

Hubo muchas pruebas que no vimos como la de tirar con jabalina a un tronco. O el Pora que me dió mucha pena perderme donde hacen con troncos de plataneros sus propias totoras y luego compiten remando desde la playa de Anakena.

Tapati

Pero el gran día, sí que no nos lo pudimos perder porque toda Hanga Roa cierra por fiesta. El día final se llama la farándula y está todo el mundo invitado a hacerse de un equipo o del otro. Para ello tu también tienes que vestir con el traje típico y te pintan el cuerpo entero con dibujos, como si fuesen tatuajes. Es muy fácil (y las turistas se sienten más cómodas) hacerse con un traje estilo Tahïti hechos de cocoteros, solo que los verdaderamente típicos de isla de Pascua usan exclusivamente plumas y pescado (vimos a un chico comprar la piel de un atún para hacerse un Hami) De forma que no se lleva nada en el pecho y la falda de plumas no tapa tanto como las otras. Después de conseguir tu traje hay que ir a uno de los dos patios en los que se pinta el cuerpo según quieras apoyar a un bando o al otro.

Tapati

Cuando todo el mundo está listo se hace un gran pasacalles para el que cada equipo hace carrozas. Todo el mundo desfila  para que se puedan contar a los disfrazados de cada bando y mientras las bandas vuelven a cantar para animar el ambiente. Al igual que en otras pruebas cada equipo está obligado a ir cantando canciones sin repetirse. Después viene el baile, la locura y la gran borrachera como en cualquier fiesta de pueblo que se tercie. (por cierto que ganó la Lily)

Tapati

Ahora bien, voy a hacer una pequeña advertencia, la farándula no es el Samu Samu (restaurante para turistas con cena espectáculo) donde trabajan chicos en taparrabos pagados para entretener al turista. Esto no es una atracción turística, es una fiesta de pueblo y la gente bebe y se emborracha… etc.

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el carnaval de Dunkerque

Dunkerque seria una ciudad del norte de Francia, del departamento du Nord, típicamente industrial. Conocida por sus playas de arena (las dunas de la côte d’opale) y con su correspondiente belfroi. Pero es realmente conocida por su Carnaval.

Estando viviendo en la región es casi imposible no enterarse cuando se celebra el carnaval, que consiste en una celebración continua durante casi todo el mes de Febrero según nos comentaron. Pero sobre todo, lo más importante es el fin de semana que se celebra el desfile principal. El día de antes, sin saber con qué nos íbamos a enfrentar, pensamos en cómo disfrazarnos… Como buenos erasmus siempre estábamos cortos de pelas y por aquel entonces Carrefour nos deleitaba con una oferta de cerveza Ottwailer. Así que compramos unas 10 cajas de 24 latas, unas bolsas de basura, cuerda y decidimos que al día siguiente nos convertiríamos en Caballeros Ottwailer.

Para moverse por la región (y sobre todo si es en grupos grandes) lo mejor es hacerlo con los billetes para grupos por 7€ ida y vuelta para el tren a Dunkerque desde Lille, la capital de la región, y sin problemas para los que ya no son 12-25. Habiendo vaciado las latas el día anterior, nos fuimos confeccionando los disfraces en el tren (el revisor asombrado al vernos bajar en la estación nos preguntó si en el trayecto nos habíamos bebido todo eso)

Bien, hay que dejar claro desde ya que nuestros disfraces distaban mucho de cómo hay que ir vestido a Dunkerque. Y es que aunque no nos habíamos enterado el disfraz es super típico y característico.  Consiste en vestirse de mujer con peluca, medias, vestido y abrigo todo lo más estridente posible y un paraguas o algún extraño objeto. Pero claro que ver 20 personas disfrazados de caballeros Ottwailer impresiona, tanto que muchos se hicieron fotos con nosotros y hasta un periodico local nos hizo una entrevista mientras desfilábamos.

El carnaval de Dunkerque no se parece a absolutamente ningún otro carnaval del mundo. Es un carnaval muy antiguo, parte del siglo XVII cuando esta época coincidía con la partida de los hombres para las campañas de pesca en Islandia. Se iban a la ropa vieja de las mujeres y se vestían de esa excéntrica manera para luego desfilar. Los pasacalles tienen cierta estructura: Se dividen en cortejos que se denominan Bandes y abren los desfiles las bandas de pescadores y los músicos vestidos de amarillos. En los márgenes del desfile están los Fuiguemans que llevan además de los objetos más originales su caña de pescar.

Al final de la tarde, después de recorrer las calles de la ciudad, todos llegamos a la plaza donde se encuentra el ayuntamiento y todo el mundo comienza a gritar “¡¡¡l’arenque l’arenque!!!” Al principio creímos que estábamos entendiéndolo mal: “¿están gritando arenques, arenques?” No hizo falta preguntar para salir de dudas. Efectivamente estábamos de cara al ayuntamiento gritando ¡arenques!, para que los tirasen desde el balcón. Cuando todavía pensábamos que lo habíamos entendido obviamente mal, salieron el alcalde y unos cuantos más y se pusieron a tirar arenques de verdad (luego la gente se los comía, estaban ahumados).

Aun faltaba tarde para coger el último tren de regreso, justo en otra plaza muy cerca del ayuntamiento, la plaza de Jean Bart (famoso corsario del que al parecer hay una pequeña estatua en la plaza)  donde seguía la fiesta con música y puestos con comida (típicos de fiesta de pueblo/barrio en cualquier lugar del mundo) Conocimos a más locales que nos dijeron que aún teníamos que aprender algo más del carnaval, El beso. Al parecer otra cosa típica es irse dando besos en la boca con todo el mundo sin hacer distinciones de sexo y edad lo cual es un detalle que te expliquen antes de sentirte acosado/a por una multitud de franceses intentando besarte.