Saint Arnoult en Yvelines

El frío era realmente glacial, pero Agnes se empeñó en llevarnos a la exposición de dos físicos del sincrotrón devenidos a pintores. Sigo pensando que realmente era una simple excusa, porque Agnes es una persona realmente enamorada de l’île de France y no iba a dejar pasar la oportunidad de mostrarnos esta pequeña joya de la campiña francesa.

De todas formas aunque se trate de un lugar bello y con gran importancia cultural, no veo por qué una persona de visita en París normalmente vendría hasta aquí, a no ser que sea la décima vez que vayas a la ciudad o vivas permanentemente, claro. Es nivel avanzado de turista en campiña francesa, vamos.

Como vivíamos en Orsay, llegamos en apenas 40 minutos tomando la carretera secundaria D988 que une Paris con Chartres (se encuentra justo a medio camino). De entrada, el camino por esta carretera es precioso. A lo largo de ella todo son molinos antiguos, quintas, vieux manoirs, históricas granjas y todo ello entre bosques de hoja caduca. En todos ellos hay caminos para hacer randonnée, pero ese mes de Enero a -13º ni nos lo planteamos.

El pueblo es atravesado por la carretera, dividiéndolo en dos partes. Según Agnes, todavía se conservan las murallas, pero yo no las vi, quizás porque aparcamos en la carretera y no fuimos a ninguno de sus extremos. Todo el pueblo se encuentra rodeado por el frondoso bosque del Yveline.

A la salida del pueblo, siguiendo la carretera, a no más de 5 minutos a pie, sale a la izquierda un camino que lleva al viejo molino de Villeneuve del poeta Louis Aragon, que era donde se realizaba la exposición. Culturalmente esta casa es muy importante, Louis Aragon era un escritor y poeta francés equivalente a Pablo Neruda tanto a nivel político, ideológico, como cultural (quitando que nunca tuvo que exhiliarse). Era en este molino a las afueras de Saint Arnoult donde vivía con su adoradísima esposa Elsa Triolet, recibían visitas de sus amigos intelectuales, escribía, se inspiraba…

Y al igual que las casas del poeta chileno, visitar ésta es una maravilla. La entrada está cercada por una muralla de piedra antigua, donde están apoyadas algunas dependencais del molino que fueron reconvertidas en salas de exposición de arte y terrazas techadas para hacer pic-nic. Una vez dentro el caserón principal es un edificio de un suave color champagne en el que destaca todo el forjado de color morado (desde las rejas de las ventanas hasta bancos de forja, con cisnes al lado del pilón en el patio central)

Y el interior, no deja de ser sorprendente, a parte de todas las salas donde hoy en día se siguen exibiendo obras de arte. La decoración estilo molino antiguo y disposición de las habitaciones es exquisita. Sobre todo, nos quedamos maravillados por el salón que hay justo en donde se encontraba la piedra del molino. Detrás de la mesa del comedor, a través de una ventana circular, se ve una cascada del agua que movía la rueda del molino.

El jardín también es muy bonito y hace las funciones de continuación de las exposiciones. A lo largo de los caminos que se extienden por él (es bastante grande) hay esculturas acompañadas de versos del poeta. No es un secreto que Louis Aragon estaba muy enamorado de su mujer, se retiraron a esta casa de campo cuando eran muy mayores (en 1951) y fueron enterrados en el mismo jardín. La tumba está en lo alto de un pequeño montículo donde siempre hay puesta música del padre de ella, que era violinista. Pese a ser pleno invierno, el paseo por el jardín transmitía una paz tremenda (solo interrumpida por la cercanía a la carretera de algunos tramos), no me extraña que eligiera este sitio para inspirarse.

De vuelta al pueblo, armados de valor, decidimos dar una pequeña vuelta (imperativo de Agnes) Es también bonito y bién conservado. Enfrentandonos a los terribles -10º (del medio día) Recorrimos el pueblo descubriendo granjas antiguas con los techos de madera ennegrecida y sus caserones de piedra. Incluso la casa del prior que rodea la iglesia tiene este estilo campestre de granja con sus huertos y ocas. Las callejuelas tiene nombres evocadores como; calle de los carniceros, de los sacerdotes, la jaula, la cerda que muere, el Delfín coronado que dan una idea de la vida en la edad media.

Centre ville de Saint-Arnoult-en-Yvelines 2011 11

Entre sus reliquias arquitectónicas destacan los portones de piedra de las casas en forma de arcos en forma de U con blasones (esto en raro en Francia, muy románico) Pero sobre todo la iglesia es excepcional.

El caso es que un cruzado (Arnoult) murió, y la viuda iba a llevar el cadaver a Paris. Para ello había que pagar un peaje y no estaba dispuesta así que aqui dejó la tumba. Más tarde a este hombre lo santificaron y sobre la tumba construyeron un priorato. La iglesia es realmente muy antigua, tanto que es una de las 10 iglesias más antiguas de toda Francia.

1º en lo que hay que fijarse y sorprende es el campanario. No es un tejado normal, es como el de un torreón de un castillo medieval, es único. 2º una vez dentro de la iglesia podréis ver dos zonas bien diferenciada; una nave es gótica, con las columnas en forma de palmeras. Pero la otra es románica pura. Quedan pocos restos de los frescos de las paredes (solo en la parte superior) Pero lo que sí se conserva es la bóveda de barco del techo con las traviesas de madera talladas. También es una de las MUY pocas en Francia que se conservan, según comentaba Agnes, casi todas se quemaron en algún momento de la historia.

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