Stonehenge

Al final no sé como me las apaño que casi siempre acabo yendo todos los años a Londres o París. Un día JM me propuso pasar un fin de semana en Londres. Las ciudades que ya me son conocidas las disfruto mucho pero nunca dejo pasar una oportunidad para hacer una escapadita y ver algo nuevo. En este caso mi amigo se moría de ganas por ver el complejo megalítico, y yo también. Pero francamente dudaba de que se pudiese visitar en un solo día desde la capital.

Finalmente me convenció de que en un día se podía ir a Stonehenge desde Londres. Cogimos uno de los muchos trenes que van a Salisbury. Hay que decir que nos lo tomamos con calma por la mañana, así que cogimos el de las 12:00 que llegaba a Salisbury antes de las 14:00 Y menos mal que lo cogimos porque al ser diciembre, a las 14:00 salía el último autobus hacia Stonehenge.

Se coge a la salida de la estación de tren. Nosotros cogimos uno turístico (en el que ya compras la entrada directamente) y tiene dos paradas: en Old Sarum y en Stonehenge. Supongo que tiene que haber algún autobús de línea que vaya hasta Amesbury (el pueblo más cercano al monumento) pero teniendo en cuenta que en el otro ya tienes la entrada (super cara como en casi todos estos sitios), que para en los dos yacimientos, y además tienes el guía… pues tampoco sale tan mal.

De lo demás no creo que vaya a contar nada que no sepáis. El complejo megalítico se encuentra rodeado por una vaya entre dos carreteras, con lo que mucha gente opta por acercarse en coche y verlo desde lejos. Y de todas maneras si se entra dentro uno no puede acercarse del todo, hay un camino que lo circunda a cierta distancia por el que hay que caminar, pero aún así creo que merece pagar las 15 libras y acercarse.

Se trata de tan solo una parte de un complejo mucho mayor que estaba formado por cuatro círculos y avenidas. En un principio se sabe que se construyó en madera y más tarde estos bloques de arenisca fueron traídos desde kilómetros hasta aquí.

De la estructura de los megalitos y para qué servía el complejo no se sabe absolutamente nada. De hecho lo que sí se sabe es que ya a principios de siglo unas fotos escandalizaron a la comunidad arqueológica en donde se veían con grúas colocando las piedras que hacían de dinteles sobre las columnas (aunque hoy se conservan siete, muchas fueron puestas entonces en aquella reconstrucción). Lo que también se sabe es que no fueron los druidas quienes lo construyeron, puesto que en la zona jamás los hubo. Por tanto se especula que tuviese fines astronómicos o bien fuese un monumento funerario, que tiene sentido dada la cantidad de túmulos que lo rodean.

Una cosa que me llamó mucho la atención fueron todos estos túmulos que hay alrededor (se identifican bien porque al ser una llanura, casi todas las pequeñas lomas con praderita, son enterramientos de la edad de bronce). Realmente el hombre del autobús que más que como guía actuaba en modo de animador, nos dió una información sencilla y muy clara, por eso quizás al llegar no me pareció tan misterioso como en un principio pensaba.

De todas maneras se trata de un sitio especial, realmente un patrimonio de la humanidad. Miras los mastodontes de piedra y piensas ¿Cómo los arrastraron hasta aquí kilómetros y por qué? Pero la siguiente pregunta que hay que plantearse (y sorprende mucho su respuesta) es: Si muy bonito y enigmático pero mientras quí estaban erigiendo esto, en Egipto tenían ya una compleja civilización y construían pirámides.

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Liverpool

La pregunta que debería hacerse uno antes de ir es ¿Pero qué tiene Liverpool? Entre mis amigos es conocido con grandes nombres (creo que compiten a ver quien saca el más original) que van desde Mordor (ojo antes de la película) hasta Gotham city. Solo hay dos cosas que puedan motivar un viaje hasta allí, el fútbol (si uno es forofo) o los Beatles (si uno es fan) y ya…

Realmente este era mi segundo viaje de vida adulta, sin padres (ni super tía mimi) y el primero en toda mi vida completamente organizado independientemente por nosotros. A nada que hubiésemos investigado un poco podríamos haber visitado cosas mucho más bonitas e interesantes cercanas a Nottingham. Pero a parte de no buscar nada, íbamos con dos fans de los Beatles que en seguida señalaron la ciudad como algo imprescindible en el viaje. A muchos les ha pasado, el nombre te suena de ciudad importante… así que piensas algo habrá… desengáñense, no hay nada.

Aparcamos el coche en el puerto, y es una de las cosas que me parecieron más bonitas de la ciudad (luego me he enterado que está declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad…) El caso es que a un lado se encuentra el palacio de justicia con otros dos rascacielos de principios de siglo que es el único toque elegante a la par que decadente que tiene la ciudad. Siempre me han gustado este tipo de construcciones que dan un aire de “cazafantasmas”. Al otro lado está el Albert doc. Hoy en día es sede de un montón de puestos para turistas, restauranes y hasta un par de museos. Allí sale el tour de los Beatles y donde dejamos a nuestros beatlemaniacos (uno de ellos no sabía mucho inglés así que nunca supimos de cuanto se enteró).

Nosotros nos pusimos a caminar por la ciudad, que no tiene nada. Se desarrolló a la par que la industria de la zona y lo único que cabe destacar son dos moles terribles que sobresalen por encima de todos los edificios. Una de ladrillo negro construida en un revival del gótico con “su torre oscura de Mordor” como un día Adri la definió. Es la catedral  anglicana de proporciones completamente desmesuradas y desde allí se domina toda la ciudad. Y otra una especie de sinagoga/mezquita, no queda muy claro lo que es pero otro mastodonte que sobre sale entre todos las casas de ladrillo.

Teníamos un mapa de la ciudad en el que estaba marcado para hacer andando el famoso recorrido de los Beatles (y ya por aburrimiento pues oye…) pero no sirvió de nada, porque o de verdad se conoce uno muy bien las canciones y los detalles de la trayectoria del grupo, o los sitios por los que pasas no te dicen nada.

Así que finalmente Mary y yo decidimos que tiendas hay en todas partes. Nos fuimos a la principal calle peatonal que atraviesa el centro de compras hasta que llegó la hora de recoger a los del tour en el pub “cavern” donde los Beatles dieron sus primeros conciertos.

El Bosque de Sherwood

El bosque de Sherwood debería ser exactamente el mismo en el que se escondían Robin Hood y sus compinches ya fuesen héroes o villanos, por supuesto mucho más chiquitín de lo que habría sido en la edad media. Se encuentra al bastante al norte de Nottingham. Nosotros fuimos en coche hasta Edwinstowe (pero creo que también hay servicio de autobuses).

Edwinstowe es un pueblecito que vive de la leyenda, incluso se dice que fue allí donde el forajido se casó con lady Mariam. Después de tanta ciudad industrial, como son todas las que hay por la zona, vinimos a este pequeño pueblo para tomarnos un respiro. Está rodeado por lo poco que queda ya del bosque original y donde se encuentra el aparcamiento (amplio y gratuito) y el centro de interpretación del parque.

Quizás el parque recibe muchas vistas (no lo sé, porque fuimos en febrero) está muy en plan recuperación medio ambiental. Hay un camino con vayas de madera que te hace un recorrido por todo el parque y se pueden ver diversos paneles explicativos con la flora y la fauna. En los comederos para pájaros situados en casitas de madera cerca del camino, (supongo que están estratégicamente colocados para que la gente los pueda observar de cerca) pudimos ver verderones y petirrojos.

En general, me parece que está montado un poco en plan granja-escuela, es para ir en plan muy familiar con niños. Hasta venden arquitos de madera con sus flechas para los niño.

Entre muchos claros se perfila el bosque de robles centenarios, hay algunos árboles realmente viejos. El que se vé en la foto es el gran Oak (el más viejo de todos) delante del cual “comimos” con un pic-nic tardío a las 5 de la tarde, me parece que la poca gente que nos miraba al pasar pensaba que estábamos cenando. (Esa mañana habíamos desayunado tarde, a las 11. Mientras tomábamos tostadas, la compañera de piso alemana de Mary estaba comiendo su hamburguesa de pescado y consiguió que se nos quitase el hambre para el resto del día)

En algún momento del año (creo que en verano, pero no recuerdo muy bien puesto que fue en el 2005) se hace una fiesta donde todos se disfrazan y se recupera el espíritu medieval.

Es bonito, pero la verdad no es impresionante, en realidad te imaginas más escondiéndose a unos forajidos en cualquier bosque de los Pirineos que en este robledal. Vamos que más que al Ivanhoe de Walter Scott me recordó a Jane Austen con caballeros y jóvenes señoritas dando un paseo por el campo.

Nottingham

Uff, ¿Nottingham?, pues la verdad lo único que se te venía en mente era Robin Hood, desde luego… ¿porqué se habría ido Mary a vivir ahí? además no parábamos de recibir mails con “esto no tiene nada“, “menuda ciudad”  (jejejeje todavía hoy lo dice

Por desgracia, por aquellos años (2005) todavía Ryanair no volaba a las Midlands. Así que no nos tocó otra que alquilar un coche (vale si podíamos haber ido en autobús pero casi todos nos acabábamos de sacar el carnet y nos hacía ilu lo de conducir por el otro lado).

Cuando llegamos a Stanted serian las 17 y era invierno (para variar) así que ya no había luz. Conducir hasta Nottingham fue toda una odisea, de hecho conducíamos los cuatro: el conductor tenia ya bastante con atinar con el cambio de marcha y no dejarse el codo derecho en el cristal, el copiloto miraba a la izquierda y decía aquí te puedes acercar un poquito más, el de la derecha le decía ten cuidado que por aquí vas muy pegado, y el cuarto de la izquierda se dedicaba a mirar los carteles de la autopista que están todos a la izquierda y en letreros chiquititos (y sin luz para darle más emoción).

Cuando ya estábamos llegando leímos un letrero que decia: Boston… nos quedamos sin palabras, creo que dije “¿alguien sabe si vamos bien?, yo creía que eso estaba en América” Sí que hay un Boston en Inglaterra (el primero como no) pero está justo en la otra dirección a Nottingham con lo que nos tocó dar la vuelta en mitad de una carretera secundaria … (no había rotonda ni nada de cambio de sentido, simplemente paramos el coche lo cruzamos y rezamos todo lo inimaginable para que nadie viniese. Que acertáramos con el carril adecuado al dar la vuelta no es evidente)

Pasada nuestra exótica aventura de conducción (según pasó el tiempo mejoramos con la conducción, en seguida te acostumbras). Conseguimos llegar hasta Beeston, que es el pueblecito que está al lado de la universidad de Nottingham y donde se alojan los estudiantes.

Los siguientes días los tomamos con calma, Mary fue la primera de todos en irse de erasmus, así que se dedicó un poco a mostrarnos la vida que llevaba; fuimos a fiestas de erasmus, a comprar al súper, ahora que teníamos coche era todo un lujo, ver un poco los alrededores (en el campus de la universidad hasta había peluquería), desayunar taaardeee, jugar con la nieve, conocer a gente un poco de todas partes. Parecía como si retrasásemos lo más posible la obligada visita a la ciudad, y es que siempre que hablábamos de ella nos decía “bah, si no tiene nada“.

Una tarde, después de haber pasado la mañana en Edwinstowe, fuimos al centro de Nottingham. Aparcamos cerca de la plaza del ayuntamiento (Old market square) y fuimos hasta el ayuntamiento que es blanco con una cúpula muy a lo parlamento (según Mary: hortera).

Después de sortear varios tranvías nos llevó hasta la plaza del castillo (según Mary: feo). Hombre no es un castillo antiguo, ya que fue destruido, este es del s.XIX. En una pequeña placita justo a las puertas del castillo hay una estatua de Robin Hood y como estaba cerrado nos dedicamos a dar una vuelta alrededor de la fortificación y luego bajar la cuestecita del castillo. Justo aquí al lado del castillo hay dos cosas que me hubiese gustado ver (y que guardo un poquito de rabia al no haber podido) Nottingham fue muy importante en la producción de textiles y hay un museo dedicado a ello, y otro en el que se han reconstruido en casitas típicas cómo era el Nottingham de la revolución industrial.

Pero bueno, por fin conseguimos llegar a los pies del castillo, al único sitio de la ciudad para el que Mary solo tenía alabanzas (y no es para menos) Ye Olde trip to Jerusalem. Se trata de un pub (dicen que el más antiguo de Inglaterra) donde los cruzados se reunían y está encaramado en el acantilado bajo el castillo, de forma que está escavado en las cuevas. Supongo que ahora se habrá convertido en un lugar muy turístico, pero era un sitio encantador, típico pub inglés de dos pisos cuyas paredes son las de las cuevas donde se encuentra. Y de allí a otro pub Pitcher & Piano pero este por muy impresionante que fuese su exterior, ya que se trata de toda una antigua iglesia anglicana reconvertida, su interior deja muchíiiiiiiisimo que desear. Decoración super moderna que no pega nada con los pulpitos y las vidrieras y música mala y demasiado alta (quizás la mala acústica se deba a la reverberación en las iglesias).

Vale, si se relee esto pues cualquiera llegará a la conclusión de que en Nottingham estuvimos de fiestas y de bares, que sí más o menos si que es cierto. Como también lo es que Nottingham es una ciudad principalmente industrial y tiene más bien poco que ver, alguna cosilla más de las que he puesto si que hay pero también puedo poner las definiciones de Mary al respecto (alguna de ellas está calificada como timo)

También debería incluir que esta ciudad está considerada la más peligrosa de Inglaterra. Años después, en Londres, tras un atraco, al policía que nos estaba ayudando le hacía mucha gracia cuando Mary le contaba “un año viviendo en Nottingham y núnca jamás me pasó nada”