Siete Picos

Con mucha alegría os voy a decir que esta excursión es de las rutas más agradecidas en la sierra de Madrid.

7picos-1

Pasé muchos años queriendo hacerla porque todos decían que era bonita. Todo sea dicho, cuando la hice con MA nos quedamos bastante perplejas: después de apenas 4 horitas andando estábamos ya con una cerveza en un bar del puerto, nos supo a poco.

Tiempo después me he dado cuenta de que es ideal para animar a la gente que apenas ha pisado el campo a un paseo por la montaña. Puedes prometer que SOLO hay dos subidas, que en 1 hora ya se está en la cima. Y ante la asombrada e insistente pregunta que todo el mundo hace de ¿pero nos vamos a tener que subir los 7, por qué no solo subimos 1? puedes contestar con una pícara sonrisa que “la sorpresa está en la cima”

subida de la pista del telegrafo

La ruta empieza en lo alto del puerto de Navacerrada. Dejamos el coche en uno de los aparcamientos y cruzamos la carretera hacia la pista del telégrafo. Se sube al lado de la valla del remonte, hay un camino que se identifica fácilmente y además mucha gente va por este camino. Pero es verdad que Alfo me dijo que empezaba como si te estuvieses colando en un sitio prohibido.

virgen de las nieves

Es una cuesta con pendiente pero muy corta (apenas llega a 1km), es justo lo suficiente que para cuando te empiezas a cansar  resulta que ya has llegado arriba del todo. Una vez allí vemos que los caminos van por la izquierda. Y digo “los caminos” porque en esta larga llanura que tenemos por delante se distingue un hormiguero de caminitos de arena que se dirigen hacia la pradera de Siete Picos. Da igual cual se coja, además todos se ven muy bien ya que apenas hay árboles altos, está todo lleno de pequeños matorrales de piornos que se ponen amarillo fosforito en primavera y jabinos.

pinar de valsain

Dejando a la izquierda un gran macizo de granito, donde hay una virgen, el camino gira poco a poco hacia la derecha y vamos viendo cómo será la subida final cuando hayamos recorrido toda la pradera (que me parece serán unos 3km desde que dejamos atrás el alto del telégrafo). Eso sí estos caminos que llevan a la Senda Herreros, en invierno suelen estar cubiertos de nieve y hielo y no se hacen tan fácil.

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La ladera de Siete Picos, última cuesta que subiremos, la encontramos después de la llanura de arbustos que acabamos de pasar. La cuesta definitiva está realmente dominada por un frondoso pinar de pino de Valsaín. Las rocas de granito en el suelo y las raíces del bosque hacen que la subida parezca una escalera. Es fácil y está marcada por muchos hitos de piedras que han ido poniendo los excursionistas y montañeros. Eso sí hay tantos que a veces te desconciertan un poco, porque además sigue el hormiguero de caminos y parece que todos siguen a la cumbre.

cumbre 7 picos

De hecho si os metéis en la página de la comunidad de Madrid os animarán a no coger el camino principal, que es el primero a la derecha de la ladera según te la encuentras, sino seguir hacia la izquierda hasta la mitad del pinar. Yo la primera vez que hice esta ruta lo hice, seguíamos hitos pero acabamos en un camino sin salida teniendo que ir un rato campo a través hasta que encontramos otro. El motivo de alejarse es, en teoría, ver un circo que se formó en las glaciaciones cuaternarias… Interesante sí, pero al estar todo lleno de pinos lo que se ve es eso, pinos. Supongo que tienes que saber muucha geología para poder apreciarlo.

cumbres 7 picos

En fin, creo que merece más la pena ir por el primer camino según llegas a la ladera. Después de unos 2km más o menos se llega a la pedregosa cima después de atravesar el pinar. Esta cima claro, en realidad no es la cumbre, hay que atravesarla en oblicuo cuando ya casi no queda pendiente y ahí viene la sorpresa.

La primera vez, reconozco que me quedé igual de perpleja que toda la gente que los ve desde arriba por primera vez. Desde abajo tú ves claramente 7 picos pero una vez arriba cada pico es una acumulación inmensa de rocas graníticas apiladas por las que hay que reptar hasta la cima. El primero que hay que subir es el séptimo (pues se empiezan a contar desde Cercedilla) Todos los picos se pueden ascender trepando, alguno con un poco de dificultad, pero si uno es aficionado a hacer el cabra entre las rocas, disfruta.

cumbre 3 pico

Los picos están separados entre sí por pequeños collados por los que discurre el camino en la umbría. De este modo puedes subir a cualquiera de las torres que se suceden a lo largo de la cumbre. Este camino, no solo en invierno, sino también en mayo cuando la nieve no se ha derretido aún, es peligroso porque la nieve está congelada. Además con mucha nieve no se distinguen las rocas fracturadas de los arbustos. Así que vuelvo a repetir, es un buen camino para gente que no suele salir al campo siempre que jamás se haga con nieve (ni siquiera un poquito porque es entonces cuando es más traicionero)

2pico

Hasta ahora no os he hablado de las vistas de pájaro desde la cuerda. A la espalda se recorta la Maliciosa y la Bola del Mundo, a la derecha se atisba Peñalara y se ve todo el pinar de Valsaín a los pies. A la izquierda el Abantos y las Machotas y si el día está despejado hasta Gredos y enfrente El Montón de Trigo y la Mujer Muerta.

Al último pico que se sube es el segundo (el primero está muucho más bajo, cerca de Cercedilla) La cumbre es curiosa está dividida en dos partes, se nota que el granito es hasta diferente de los demás. Una parte siempre me hace mucha gracia porque parece que tiene una escalera natural tallada. Desde este último pico empezamos la bajada. Hay que alejarse del segundo y volver como hacia el tercero. Aquí el camino empieza bajar por una vaguada hacia el norte y dejamos las cumbres atrás para volver a meternos en el pinar.

camino schmid

La bajada es muy directa y rápida. En seguida se llega a un gran claro del bosque que es el Collado Ventoso. Con su gran pradera verde siempre ha sido el lugar ideal para parar a comer al sol o bajo los árboles.

En el Collado Ventoso cogemos la Senda de los Cospes, sale a la derecha adentrándose de nuevo en el pinar. Es una pista muy ancha marcada con puntos amarillos  en los pinos. Esta senda sigue bajando y engancha con el camino Schmid. Si, el famoso camino Schmid que une el puerto de la Fuenfría con el de Navacerrada, es la “gran autopista de la sierra de Madrid” Aquí te cruzas desde familias hasta con ciclistas que sortean como pueden las raíces y las piedras. El camino es prácticamente horizontal, suave y durante el deshielo lo cruzan miles de arroyos.

pista del escaparate

Llegado un momento el camino se cruza con una pista de esquí (Una vez en primavera la pista estaba abierta y hay que tener especial cuidado al atravesarla porque bajan embalados) Me dijo Alfo que se llama el Escaparate. Tras cruzarlas se llega al albergue de aviación, hay que coger la carretera asfaltada y ya se vuelve hasta el puerto. En total son unos 17 km con un desnivel de 300m (desde el puerto hasta el séptimo pico) que se salvan en dos subidas.

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La Bola del Mundo (por la cuerda de las cabrillas)

NoMapa Bola del mundo por guarramillaspdf-1, no voy a limitarme a contaros el tramo final de esta ruta (conocido y practicado por casi todo el mundo los domingos en la sierra de Madrid) que consiste en aparcar el coche en el puerto de Navacerrada coger la pista del telesilla y subir a la Bola del Mundo.

Voy a contaros la ruta completa que se inicia en el valle de la Barranca y aunque sea larga, es muy asequible ya que las pendientes son muy moderadas y además ofrece unas vistas realmente fascinantes de la sierra.

Así que comenzamos dejando el coche en el aparcamiento de la barranca (km 57 de la M-607) para coger la pista forestal que sale de allí. Este valle puede que sea de mis preferidos de la sierra de Guadarrama, encajado entre dos arroyos que van a desembocar en una presa, es un exuberante pinar, el sitio ideal para disfrutar de la naturaleza.

embalse de la barranca

El camino empieza en la pista forestal, a unos 1380m. En el primer repecho del camino (justo después de pasar el parque recreativo de pino a pino) a la izquierda sale un sendero muy pequeño y angosto, llamada senda ecológica “camino Ortiz” que es la que cogimos. El desnivel, como durante toda la ruta, es muy suave y transcurre entre frondosos pinos, sobre todo en primavera es muy de “cuento” lleno de florecillas silvestres y mucha espesura.  Al cruzar el Arroyo Chiquillo, de donde salen tres caminos se sigue todo recto hasta volver al cruce con la gran pista forestal. Allí empezamos a subir y en seguida nos encontramos con uno de los miradores que tiene esta ruta, este en concreto, al lado del hospital de tuberculosos, nos da una vista perfecta del valle de la barranca, el pueblo de Navacerrada y su embalse (incluidas las cuatro torres si no hay mucha bruma)

PR26 camino forestal de la barranca

Siguiendo la pista se vuelve a subir muy suavemente, para llegar a otro gran mirador, el Mirador de las Canchas a 1755m. Esta super bien indicado con una plataforma de piedra y paneles explicativos. Lo que nos ofrece es una, realmente espectacular, vista de la Maliciosa y la Bola del Mundo (llegar hasta aquí, se puede hacer directamente desde la gran pista forestal desde el principio sin perderla, es un camino de unas 2 horas y recomiendo como algo que todo el mundo debería hacer si se pasa algún día en la sierra).

mirador

A partir del mirador de las canchas el camino yo lo describiría como “sigue la tubería”  porque hay una curiosa cañería que nunca supimos ni de dónde venía ni a donde iba, que te acompaña todo el rato. De los dos caminos que salen por detrás del mirador (cruzando la gran pista forestal) cogimos el de menor pendiente por toda la cuerda, que discurre a media altura y con una pendiente muy suave, por lugares muy frondosos y siempre con las vistas más bonitas del valle. Así pasamos por Peña pintada (1858m), Emburriaderos (1949m) y los riscos de Las cabrillas.

camino de emburriaderos

En el collado de Emburriaderos tuvimos la suerte de encontrarnos con una de esas manadas de caballos sueltos que últimamente pueblan la sierra de Madrid, el encuentro hizo muy felices a los extranjeros que llevábamos con nosotros y por supuesto les conté mi anécdota del ataque del caballo salvaje para que se riesen de mi un buen rato (aunque muuucho más felices les dejó la cabrita montesa que nos encontramos en el alto de Guarramillas… que realmente a mi que subo casi todos los fines de semana era la primera vez que me pasaba en esta parte de la sierra tan transitada pero quedó como muy natural)

alto de emburriaderos

Justo cuando estamos debajo de los espolones de piedra del risco de las cabrillas el camino se vuelve menos boscoso y discurre entre enebros y piornos. Allí encontraremos una pequeña indicación de fuente a la derecha. Si seguimos por el camino a la izquierda, vemos que de pronto sube con gran pendiente para llegar a la cima de los riscos y desde ahí simplemente hay que seguir por la pista de esquí famosa hasta el Alto de las Guarramillas (2265m). De hecho, en fin de semana, empezaréis a oír las voces de la gente que deja el coche en el puerto de Navacerrada para subir por ese camino a la Bola del Mundo.

Cuerda desde el ventisquero de la condesa

Hasta aquí el camino fácil, pero como no, le añadimos un poco de dificultad subiendo por una pendiente mayor, de todas formas nada exagerado. Nosotros fuimos hasta la fuente de los geólogos y desde allí subimos hasta la cima por el Ventisquero de la condesa, siguiendo el arroyo de Peña Cabrilla (al tratarse de los primeros días de calor, estaba llenísimo de agua de deshielo y precioso) disfrutando de las increíbles vistas de TODA la cuerda que acabábamos de recorrernos.

alto de las guarramillas

Como muchas otras personas (la cima está siempre llena) encontramos un lugar sin nieve y  nos pusimos a comer para luego bajar hasta el collado del Piornal y desde allí, por mi amada ruta que sube a la Maliciosa desde la fuente de las campanillas, volvimos al aparcamiento.

La Maliciosa (por el valle de la Barranca)

Esta ruta es probaMaliciosa por las campanillas-1blemente mi favorita de la sierra de Guadarrama. También de las más exigentes que se puede encontrar (dentro de lo que es esta sierra) debido a su desnivel (pero no obstante con un mínimo de forma se puede hacer sin problemas).

Consiste en ir por el valle de la Barranca en Navacerrada, hasta la cima de la Maliciosa. Subimos por una pista forestal hasta la conocida fuente de la campanilla y a partir de este punto empieza la senda paralela al regajo del pez (riachuelo que llega hasta la misma fuente) con un desnivel de 800m en 4km.

Pero en vez de contárosla yo, he decidido volver a tener una “entrada invitada” Os dejo íntegro, el divertido relato de mi amiga María en una subida invernal (fue publicada previamente en ) Ella siempre ha actuado como “voz de la conciencia” del grupo. Eso sí, por mucho que proteste siempre se apunta a los planes más descabellados.

el camino del regajo del pez

Tres años y medio después, volvemos a la Maliciosa.

Y la gran revelación (pa mi al menos) es que a pesar de la nieve, de las paredes verticales (ejem) de la muerte, de tener que trepar por plantas, del viento, de las miradas de espanto de los super-hombres con piolets…
…estoy mucho menos adolorida que aquel Agosto!

Camino a la maliciosa

Comenzamos en el aparcamiento del Valle de la Barranca. El comienzo de la ruta es fácil (arboladito, con plantitas y niños, pista muy amplia, vamos, marca Mary) bordeando dos embalses. El camino serpentea elegantemente, y vamos encontrando tramos cada vez mas nevado-helados, hasta llegar a la Fuente de la Campanilla.

A partir de aquí, el camino en invierno desaparece bajo la nieve. En principio tenemos que localizar un sendero que sube muy vertical hasta el Collado del Piornal (entre la Bola del Mundo y la Maliciosa). En verano es facil, pero ahora en invierno, no conseguimos orientarnos. Así que a pesar de que llevamos mapa, y que es una ruta que ya hemos hecho, acabamos reptando campo a traves entre praderas heladas, demasiado a la derecha del torrente sepultado por nieve que nos deberia servir de guía.

viento del ventisquero

Una vez reencontramos los hitos de la “pequeña ruta” (P.R, marcada en amarillo y blanco), decidimos voluntariamente (*) abandonarlo de nuevo, e innovar campo a traves para llegar a una peña (el Cancho Negro 2100 m) que aparentemente necesita ser conquistada, con la intencion de rodearla por la izquierda. Asi es que cruzamos el torrente y tiramos monte arriba. Escuchar el agua -presumiblemente helada- corriendo bajo tus pies, y solo ver nieve… por muy pequeño que sea el regajo… da bastante mal rollito.

collado del piornal

Ahora estamos demasiado a la izquierda del torrente, y nos separamos del resto de los excursionistas (con crampones y palos-fashion-decatlonianos) que nos miran desde abajo mientras subimos (sin crampones ni palos ni nada remotamente parecido). Gracias a nosotros alguien se ha hecho rico. Lo sé. Las apuestas debían ser millonarias.

Hay huellas de crampones. Bajo las capas y capas de nieve compacta, el suelo se va inclinando a poquitos. Y demasiado rapido, se hace tan vertical, que por muchas ganas que le echen 4 locos, es inpracticable (2 metros para arriba! 2 metros para abajo! Vuelta a empezar!). Asi que abandonamos, nos salimos de la zona nevada, y vamos en linea recta hacia la roca. Monte a través. Por los matojos y por las piedras. No mires para atras. Nuestro público alla a lo lejos sigue nuestros movimientos, espectante… (**)

ultimo repecho

Y cuando todo parece que se arregla al fin y vemos la luz (también conocida como el Collado del Piornal, 2075 m) cerca, llega el ¡más difícil todavía! Pasa lo que tenia que pasar: caminante ya no hay ni camino ni plantas, sino pared de roca ante el futuro alud. Nos tocan unos 3/4 metros de trepada/arrastrada entre la nieve y el muro de piedra.

Pero una vez superado, ya estamos arriba, a 2100 metros y muy cerca de la Bola del Mundo. Y volvemos a los caminos trazados, hacia la derecha hasta alcanzar el pluviometro del Collado del Piornal (que parece la estepa siberiana en rebajas, seremos los únicos que han inventado camino… pero desde luego no los únicos en llegar…). Y desde aquí, subimos hacia la Maliciosa (2227 m).

la cumbre de la maliciosa

Los ultimos 200 metros se me hacen sorprendentemente fáciles. El terreno esta “plano” aunque helado, ya no echo de menos los “pinchitos” para los pies. Eso si, fiel a mi lugar en el grupo… soy la ultima en hacer cumbre y tocar el Hito Geodesico (¡que esta roto! un trozo se ha caido al suelo. ¿Viento, o vandalismo montañero?).

Comemos en la cumbre. Nos planteamos bajar por la Cara Sur, pero tiene muy mala pinta sin el equipamiento adecuado, así que desandamos nuestros pasos. La bajada es mucho más rápida que la subida (el frío anima), y además seguimos el camino marcado primero hasta el collado, luego de vuelta a la Fuente de la Campanilla. No es que sea mucho más fácil que el que nosotros tomamos (¡un poco si, eh!), pero se deja seguir. Eso si, yo sigo fiel a mi retaguardia, en comparación despacito y buena letra, que aunque tenga menos peligro el suelo sigue estando en pendiente y helado.

hito geodesico maliciosa

De todos modos, los montañeros de verdad bajan elegantemente. Las niñas locas metidas a excursionistas, después de sufrir tienen todo el derecho a convertir la gran-subida-del-infierno-helado, con su pendiente gigantesca y sobre un torrente escondido… en un tobogan gigante. Maravilloso. Sin dudarlo, lo mejor de la excursión, bajar a toda velocidad cuesta abajo entre las montañas…

Cinco horas después del comienzo, contando paradas para comer y para fotos, alcanzamos de nuevo el coche. Y se impone un cafecito repone fuerzas en Navacerrada para cerrar el ciclo.

vistas de la bola del mundo

—> NOTA IMPORTANTE:
Pero por si acaso, la excursión que hicimos esta vez no es fácil en invierno (por ejemplo). En verano, si. Ahora mismo, esta todo muy helado. Es posible, por supuesto, y nuestra forma física no es increíble ni mucho menos (¡ay!), pero tenía tramos peligrosillos. CRAMPONES.

vistas de la cuerda larga

(*) Un voluntariamente muy relativo. Voluntariamente 3/4 del equipo tiraron para alla… asi que…

(**) No es broma. Alrededor de 20 personas estuvieron siguiendo nuestros movimientos desde abajo. No sé si nos confundieron con gente “profesional” (y equipada) o si estaban a punto de llamar a Proteccion Civil – y ya de paso, a un manicomio-. El caso es que muchos de ellos desertaron… y se volvieron a la Barranca

la bajada pr26

Integral de la Sierra de la Cabrera

La sierra de la Cabrera era nuestra gran desconocida, y como haréis adivinado jamás nos planteamos recorrernosla enterita en unas horas. Por supuesto nuestra idea original era simplemente pasar un día de campo subiendo relajadamente al Pico de la Miel (1565m).

Se llega rápidamente por la N-I hasta el pueblo de La Cabrera. Una vez alli, en caso de no ir preparados, hay una oficina de información donde proporcionan mapas de la sierra con rutas realmente muy bien explicadas.

Para subir al pico de La Miel hay que ir hasta el final del pueblo (donde está el colegio) A la izquierda hasta que sale una pista de tierra de entre las casitas. Y el resto ya es todo subir siguiendo los hitos.

Hay un punto en el que hay una bifurcación, justo pasada una casa que está encaramada a la montaña. Porque éstos iban leyendo las instrucciones que habían cogido, sino yo hubiese seguido recto. El caso es que sale a la izquierda un pequeño sendero (realmente muy pequeño y oculto de éstos que parece que acabarán de sopetón en medio de la nada) y resulta que es el que hay que coger. Si se sigue recto también se llega a otro camino que sube al pico de La Miel, de hecho es más largo pero con una pendiente más suave, pero si se llama pico de La Miel es por algo y es que en una de sus caras hay colmenas.

La subida tiene su pendiente, pero tampoco es para tanto, lo que tiene son sus tramos. El primer tramo, según cogimos el senderito, es el de las jaras, retamas y zarzas muuucho más altas que tú, es como ir por un bosque oloroso y pringoso. El segundo tramo, es en el que la pendiente se hace mucho más pronunciada. Los matorrales dan lugar a la piedra (hay que gatear un poco) En todo caso en menos de 2 horitas ya estábamos en la cumbre del redondeadito pico de La Miel. Para subir a la cumbre usamos el estilo cabrita montés, abandonamos el camino y de roca en roca (son enormes y apenas hay problemas) hasta el hito. El paisaje muy bonito, lo único que la autovía se hace siempre TAN presente.

El resto de la historia, dada nuestra trayectoria ya os la imaginaréis. Eran tan solo las 12, ¿y qué hacemos ahora? pues sigamos

Que inocentes, en total nos hicimos 15km… Cogimos el PR-13, blanco y amarillo, que va paralelo a la cuerda de la sierra. Es un camino muy cómodo prácticamente llano y bien marcado que no tiene pérdida.

Por un camino muy cómodo pasamos por delante de las agujas graníticas de la peña del águila repletas de buitreras (llegamos a ver 11 en una misma torre) y hasta sufrimos el ataque de los caballos salvajes.

Este es un capítulo que pasará a nuestras grandes crónicas. Vimos en lo alto de Cancho Gordo una manada de caballos. Uno de ellos empezó a correr al galope hacia nosotros. Como vimos que no se paraba subimos corriendo “a las piedras” y yo pensaba “pero si es que viene de piedras y estos bichos saltan…” y a todo esto jamás había oído que los caballos fuesen seres agresivos. Ya más cerca de Valdemanco encontramos a unos hombres a los que les preguntamos, lo más probable es que el caballo estuviese habituado a la gente y viniese a por comida.

Bajamos a Valdemanco y en este punto empezó a entrarnos el agobio, quedaban aún un par de horas de camino para volver a la Cabrera. El problema era que el camino hasta la Cabrera, por hacer una ruta circular y no volver por el mismo sitio, no estaba muy bien marcado según Dani (que la vez anterior perdió los hitos tres veces). Bajamos al pueblo a preguntar y nos mandaron de vuelta por el camino forestal por el que habíamos bajado de la montaña. Cuando el camino se transformaba en pista ahí sale otro camino hasta una antena de telefonía. De allí el camino hasta la Cabrera, GR-10, está muy bien marcado por dos huellitas de perro en negro cada poco tiempo e incluso había paneles informativos sobre la flora y la fauna del lugar. También es un camino muy cómodo por el que es muy rápido el avanzar.

Esta ruta tiene de todo, tampoco le falta su punto cultural. Justo antes de llegar a la Cabrera por este camino se llega al convento de San Antonio.

Allí nos paramos a las 17:30 ha merendar un poco y uno de los monjes salió a preguntarnos si queríamos pasar a verlo (las visitas son cada 30min). Se trata de un convento del siglo XI pero por motivos históricos ha tenido que ser muy reconstruido. Todavía hay partes en labores de conservación y restauración (en la última parte de su historia fue casita de campo de Carlos Jiménez Díaz) Tiene una estructura rara con 5 altares y aún se conservan parte de las dependencias de los monjes, lo que fuese la arcada del hospital, el huerto, el sistema de regadío y se intuye parte del claustro.

Las cárcavas

He decidido empezar con mis relatos de las primeras salidas al campo que hice, por lo tanto muy asequibles. Esta ruta es muy sencilla para cualquiera que quiera darse una buena caminata al aire libre. Eso sí todas las burradas que cuento NO son para que las imitéis. Si sé que todos empezamos haciéndolas pero cuanto más se sale a la montaña uno aprende las cosas que NO hay que hacer. Como dijo Vernon Law: “la experiencia es un profesor duro; primero te hace el examen y luego te explica la lección”

En una de esas luminosas semanas de marzo: alguien propuso Patones y otra dijo “el Lozoya con la cueva del reguerillo”… y yo no pude hacer otra cosa que recordar con horror la última vez que hice esa ruta.

Metí en la red y pasé a los demás la descripción de esta ruta http://amigosdeloscaminos1.blogspot.com/2007/10/prximo-21-de-octubre-ruta-las-crcavas.html

Lo que sigue a continuación es una descripción de todas las cosas que NO se deben de hacer en una salida al campo.

Mientras esperábamos subimos a la presa del ponton de la Oliva al final del pueblo, para observar a los escaladores. Cuando estuvimos todos la buena noticia era que esta vez teníamos mapa (yuhuuu, pensé, hemos mejorado) pero nadie se había impreso la ruta (bueno pero teníamos 1 mapa … el numero 1 también resulto ser importante).

La ruta comienza en un camino que sale debajo de la presa, donde está el bar al otro lado de la carretera. Una vez en el bar, frenamos los impulsos de los que proponían tomarnos unas cervecitas para empezar con buen pie, y giramos hacia la derecha en perpendicular con la carretera (menos mal pensé, no iremos todo el rato por asfalto)

En este momento miramos el mapa (primera y ultima vez que lo haríamos) Vimos que el camino salía más adelante pasados dos arroyos pero Dani decidió que eso sería aburrido, así que como los arroyos estaban secos empezamos a subir por uno de ellos, deberíamos poder coger el camino en algún momento.

Exactamente ese cruce con el arroyo nunca lo vimos. Cuando ya nos acercábamos mucho a las cárcavas por la torrentera, como la idea era verlas desde arriba y no desde abajo porque recorrer un terreno baldío es algo que todavía no estamos dispuestos a hacer, empezamos a subir la colina redondeada por la que monta el verdadero camino.

Aunque Dani nos trataba de convencer de que este era el camino, no seguíamos más que los surcos dejados por algún cazador. Subir esta loma es la mayor dificultad de la ruta con cerca de dos km y un desnivel de 300m (vamos nah). Una vez arriba encontramos el sendero.

Lo cierto es que son muy bonitas. Las cárcavas se producen en terrenos ricos en arcilla que han sido erosionados. Una vez nos sentimos suficientemente deleitados, seguimos el camino esta vez, hacia Alpedrete de la Sierra (donde nos proponíamos comer). Discurre principalmente por la pista forestal (hombre es cierto que se hace pesado, pero en concreto íbamos en un grupo que a la mínima aprovechaban para salirse del camino e ir monte a través)

Cuando llegamos a Alpedrete de la Sierra nos metimos en el bar del pueblo a tomarnos unas cañas y unas ensaladas de tomate (las hacen muy muy ricas, las mejores ensaladas de tomate que hay)

E. y yo tuvimos que irnos dejando a los demás atrás. Partimos sin mapa, pero los demás aun llevando el mapa hicieron el mismo recorrido que nosotros.

Lo importante de leerse la ruta es el final (donde explica al salir del pueblo cómo coger de nuevo el camino forestal y volver al pontón de la oliva, se trataba de una ruta circular) Nosotros seguimos recto, anduvimos bastante tiempo por los páramos típicos del norte de Madrid hasta que llegamos a una bifurcación del camino. Ninguna de las dos ramas nos servía, ningún camino giraba a la izquierda.

Decidimos subir una colina bastante alta para poder orientarnos (Según E. nunca estuvimos perdidos porque en todo momento sabíamos hacia qué lugar teníamos que ir aunque no supiésemos donde estábamos). Una vez arriba, vimos los meandros del Lozoya y a lo lejos la presa de la que estábamos lejos.

La mejor forma de llegar a la presa era obviamente siguiendo el río, así que gracias a que el terreno estaba seco y duro, bajamos por una torrentera hasta el río. A partir de este momento seguimos por la rivera disfrutando del sol de primavera, viendo a los sapitos y ranas croar y saltar a nuestro paso. El último escollo de nuestra ruta fue atravesar el río sobre el que, como buenos ingenieros, el segundo grupo construyó un puente con troncos de la orilla.