Plaine des cafres

Recientemente (durante nuestro viaje por las islas Galápagos) me acordé mucho una visita que hicimos en la isla de la Réunion. Enmarcada dentro de unas jornadas del sydicat d’initiative de la Réunion, nuestro amigo había reservado varías plazas para un recorrido ecológico por el bosque comunal de la Plaine des Cafres.

foret domaniale de la plaine de cafres

A parte de ver el frondosísimo y exhuberante bosque primario de la Fôret Domaniale de la Plaine des Cafres, nos explicaron el gran problema, que más tarde me he dado cuenta que existe en casi todas las islas, de defender las plantas autóctonas frente a las foráneas, sobre todo cuando éstas últimas provienen de los cultivos. Lo cual es ciertamente complejo. Se trata de un balance sostenible entre desarrollo y naturaleza (tanto más cuando se añade la dificultad de que las semillas no se esparzan)

helecho gigante

El pueblo se encuentra en una pequeña planicie del accidentado paisaje de la isla. En concreto se encuentra entre las paredes del volcán Piton de la Fournaise y las faldas del circo de Cilaos. Si os fijáis todos los pueblos de esta franja de tierra se llaman igual “la plaine de…” en concreto La Plaine des Cafres debe su nombre a los esclavos “cafres” que trabajaban en las plantaciones de la isla. Pero en el pueblo, salvo alguna pequeña casa criolla perdida, no queda nada de su pasado histórico.

plaine des cafres

Si alguna vez cae en vuestras manos una guía o información sobre la Réunion veréis que este pueblo no se visita exactamente por su bosque, sino porque es paso obligado para ir a Piton de la Fournaise. Al final del mismo se encuentra el museo de “La maison du volcan”, donde empieza el camino para las paredes del volcán. Cuando nosotros quisimos ir a verlo estaba cerrado por obras de remodelación así que nos quedamos con las ganas, pero justo en frente había un restaurante donde tuvimos la mejor comida de todo el viaje. Cocina criolla super rica.

llanuras al sur de plaine des cafres

Lo que sorprende de estas llanuras al sur del pueblo es el espectacular contraste paisajístico de la isla. Desde luego si te vendan los ojos no dirías que estás en África. El horizonte parece más bien sacado del corazón de Europa: Suiza, Alemania, Austria… vaquitas pastando en inmensos prados verdes de pasto. Ni rastro de los antiguos volcanes extintos y sus sinuosos caminos de lava… claro a no ser que te des cuenta de que en realidad estás precisamente sobre uno muy activo.

bosque plaine des cafres

Justo al lado norte del pueblo (y esta es la parte que no muchos turistas ven) el paisaje vuelve a dar un giro de 180º y se recortan las escarpadas montañas del circo de Cilaos que quitan el aliento, completamente recubiertas de vegetación tropical. Es al final del pueblo por su parte norte donde subiendo una pequeña carretera, entre una marea de casitas desperdigadas, llegamos al antiguo domaine. De él tan solo quedan las ruinas de tres casas criollas que dan la bienvenida.

bosque plaine des cafres

Así que debido a que nos retrasamos mucho (no fue por nuestra culpa, prometido, pero todos los franceses al ver un grupo de españolas lo dieron por sentado), pasamos corriendo por delante de los antiguos edificios sin pararnos a echar un vistazo y después de una pequeña zona cultivada nos metimos en un bosque profundísimo. Había un camino principal un poco más marcado pero todos los senderos de alrededor eran una maraña muy compacta que impedía que el sol llegase a la parte baja. Y allí poco a poco fuimos andando e identificando plantas.

fangan femelle

Aprendimos que sobre todo el bosque primario se compone de arbustos. Arbustos como el bois d’olive grosse peau, bois de bassin, bois de cafrine, bois de savon… todos con ojas alargadas y duras parecidas a las de los manglares, que pueden llegar a alcanzar una altura de 5 metros. Esto hace que a nivel del suelo los bosques sean tan densos porque no hay troncos grandes sino multitud de tallos. A parte de los arbustos que proporcionan frondosidad hay multitud de palmeras, el Benjoin (que es enorme pero está en peligro de extinción, huele a vainilla y se usa para perfumería y medicina tradicional) y los Fanjan. Éstos últimos son helechos gigantes arborescentes típicos de climas tropicales, que van creciendo poco a poco formando un tronco espinoso hasta alcanzar la altura de un árbol. La primera vez que los vi fue aquí y acostumbrada a helechos pequeñitos agazapados en la sombra, mirar hacia arriba para ver helechos me pareció impresionante. También me encantó ver algunas orquídeas salvajes en flor.

guarabero

En cuanto a especies invasoras, nos encontramos muchas en nuestro paseo, el principal enemigo (al igual que vi por ejemplo en Isla de Pascua o Galápagos) es el guayabero al que se le unen las begonias de los jardines, le tabac boeuf, lianas y la raisin marron.

antiguo domaine

Para proteger los bosques intentan quitar toda planta de éstas últimas que vean nacer y además en los restos de la casa del dominio tienen montado un vivero donde tras varias etapas de crecimiento siembran especies autóctonas. Después de unos años sembradas ya en el suelo las introducen dentro el bosque para que salgan adelante con un tamaño adecuado. Además después de la visita volvimos al punto de partida dónde nos regalaron plantas del invernadero animando a todos los réunioneses a sembrar en sus jardines plantas endémicas y así reducir el número de plantas invasoras.

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La Réunion (playas)

En la isla de la Réunion la mayoría de las playas se encuentran en el oeste, dado que la costa este está más castigada por los fuertes vientos del Índico.

salines1

Hay que tener en cuenta que hay dos tipos de playas; las que tienen barrera de coral y las que no.

Entre la barrera de coral y la orilla se forma una especie de balsa de agua, no muy profunda (quizás os suene más su nombre en inglés “lagoon”). Estas zonas son muy tranquilas, no hay oleaje, tienen mucha vida que cotillear haciendo snokel. A mi personalmente no me gustaban porque uno no puede nadar. Son tan poco profundas que lo más normal es que tengas que estar mirando donde hay coral para no rozarte.

Las que no tienen barrera de coral son las preferidas de los surferos porque el océano tiene unas olas increíbles. El gran contra que tienen son los tiburones.

lagoon

Junto a las típicas banderas para el baño hay otra bandera con un tiburón dibujado. Cuando se levanta la naranja es que se ha avistado un tiburón en la playa, y cuando está roja hay que salir del agua… A ver siéndoos sincera sobre el peligro que representan: absolutamente en todas las playas que estuvimos sin barrera de coral, HABIA tiburones. Pero se avistan a 10-20km de la orilla (una persona nadando, no es normal que vaya tan lejos) Lo que sí es cierto es que a esas distancias sí que puede haber surferos, y si se leen las noticias los que acaban siendo atacados son ellos.

Saint Paul

saint paul

La primera playa que nos encontramos es en Saint Paul. Saint Paul es una ciudad agradable y bulliciosa, sobre todo en días de mercado. Es justo delante de esta explanada del mercado donde está la amplia playa de arena negra (eso si) con lagoon. Que sea de arena negra hace que, pese a que está en plena ciudad haya poca gente. Como puntos fuertes están los chiringuitos cerca donde comprar comida 24horas y el espolón que construyeron ideal para pasear al atardecer y pescar.

Bucan Canot

Boucan canot

La siguiente playa del paseo costero es Bucan-Canot. Nada más pasar por ella veréis que es LA playa con ambiente. Antes de llegar al agua hay que pasar por decenas de discotecas y bares a pie de playa. Se usa como lugar habitual para celebrar conciertos. Cuesta poco imaginar que es la favorita de los surferos. Sin embargo jamás la llegamos a pisar porque la bandera roja de tiburón siempre estuvo ondeada.

Saint Giles

saint giles1

El pueblo de Saint Giles tiene dos playas. Al norte del puerto está la playa sin barrera de coral. Fue la primera playa que pisé en la Réunion y me encantó.

Justo esa misma tarde probamos por primera vez la que está al sur del puerto protegida por el arrecife.

Me quedó claro lo poco que me gustan las playas con laguna. La playa en sí es preciosa, ésta y las dos que le siguen son playas prácticamente salvajes aunque muy calmadas, y sin instalaciones (se accede a ellas a través de los huecos entre dos casas). En ellas crecen buganvillas y palmeras. Son de arena llena de esqueletos de corales.

saint giles 2

La peor parte es que el agua no cubre más allá de los muslos, nadar es imposible y en esta los corales eran enormes. Tanto que había que ir mirando todo el rato donde estaban. Mis rodillas acabaron muy magulladas.

l’Hermitage

La siguiente playa de esta barrera que acaba en Saint Leu es la playa de l’Hermitage. Se trata de la playa más familiar con diferencia. Antes de entrar hay un aparcamiento muy bien acondicionado con restaurantes y pasado un espeso bosque se llega a la laguna repleta de niños.

L'hermitage

Al igual que la de Saint Giles, de la que es continuación, se extiende durante varios kilómetros y andando se llega hasta la siguiente. Lo más característico de esta playa es el bosque de filaos (pino australiano es la traducción que he encontrado) que hay en la misma orilla. De forma que toda la arena está llena de acículas y hierba.

Salines les bains

Salines les bains (que era donde nos alojábamos) era la última de esta serie interminable y kilométrica de misma playa que va cambiando de nombre.

Me gustaba mucho el hecho de que esta zona es residencial así que la playa estaba casi desierta. La playa de la Saline es lo que yo siempre asociaría a una playa paradisíaca de revista.

salines 3

Por la mañana la disfrutábamos nosotras solas con lagartos que tomaban el sol en las palmeras y coloridos pájaros rojos. De nuevo los corales eran el principal problema para el baño que no fuese un rápido chapuzón, y el hecho de que la marea alta dejaba una franja muy finita de playa.

Saint Leu

saint leu

Saint Leu comienza con la playa kelonia que no se puede pisar. En un lado de esta playa que da al Índico, completamente llena de pedazos de coral que no dejan ver arena, los saltadores de parapente aterrizan. El otro está protegido pues es donde las tortugas van a desovar. Para bañarse hay que ir hasta el centro del pueblo, donde hay un gran paseo marítimo acondicionado con jardicitos y zonas de juego. Es un pueblo muy típico costero.

Étang-Salé

Es cierto que a partir de Saint Leu comienza una zona curiosa de acantilados, pero quizás haya otras playas que no visitamos. Nuestra siguiente parada fue el acuario de l’Étang-Salé.

etang sale

Esta mini playa está dentro de una barrera de coral que forma un lagoon grandíisimo y super calmado, con aguas cristalinas y nada profundas. Es como un acuario, desde su playa de arena negra lo mejor es llevar unas gafas e ir mirando. Aunque desde arriba y a simple vista vimos la lucha entre un pulpo y una anguila por un trozo de pez muerto, con eso os lo digo todo. Eso si, te cubre por la rodilla, no esperéis nadar mucho.

Saint Pierre

Saint Pierre

Saint Pierre es una ciudad con varias playas también. Hacia el oeste del puerto, entre el cementerio y la antigua estación de trenes, la playa de arena negra tiene laguna. Fue en esta playa donde más claramente pude observar como las tremendas olas de varios metros rompían en el arrecife de coral (tal vez porque sea el sur y haya cruce de corrientes o la barrera coralina esté más cerca de la costa)

Grand Anse

Por último en el sur se sitúa Grand Anse en una zona de sotobosque protegida. Para llegar a la playa hay que atravesar la espesa vegetación hasta llegar al palmeral. Allí se encuentra, imponente entre acantilados e islotes (donde alguna vez llegó una foca desorientada).

Grand anse

Aunque tiene una zona muy bien acondicionada con baños y mesas, no le pueden quitar el aspecto de salvaje que tiene. Las olas de varios metros estallan con fuerza en la orilla de arena blanca, la brisa es fuerte y la corriente también. No es una playa para bañarse quizás por esto pero hay una pequeña piscina natural marcada con piedras donde si que es posible darse un chapuzón sin el miedo de que el Índico te devore.

A partir de este punto hacia el este no conozco más playas que duren todo el año. Algunas solo aparecen en la época de ciclones.  Si que existen varias zonas de roca negra resultante de las coladas de Piton de la fournaise, donde se han hecho piscinas naturales en el mar. Así que se puede uno bañar mientras al lado rompen olas de 6m.

playas oeste

Circo de Mafate

Dedicado a Maria, que fiel a su naturaleza fue protestando todo el camino, y a Lidia que no dijo ni mu pero su cara de mato gratis lo decía todo. Gracias por aguantar mi capricho

Mapa ruta Mafate

Desde el mirador de Maïdo se puede ver el circo volcánico de Mafate (impresionante) Pero solo se puede acceder a él de una manera, andando.

Llanura de Tamarindos

Antiguamente estos circos sirvieron de refugio a los esclavos que huían de las plantaciones. Pero hoy en día sorprendentemente, a pesar de la falta de carreteras, Mafate sigue habitado. Gracias a un sistema de ayudas del gobierno, abastecimiento vía helicóptero y buena propaganda turística, hacen que entre esos escarpadísimos salientes cubiertos de vegetación dentro del cono volcánico, haya mesetas con pequeños pueblos llenos de blancos B&B, bares, iglesias, pequeñas plantaciones y sean el paraíso de los senderistas.

Mafate desde Maïdo

Como no todos compartíamos el amor por la montaña, pactamos elegir UN solo día de caminar intensivamente. Finalmente fui yo la que decidió que le parecía imprescindible ir al Circo de Mafate, uno de los lugares más remotos del planeta.

El camino más transitado, clásico, fácil, sin dificultades técnicas y que se puede hacer en un solo día de marcha, es el GRR3-GRR1 que va desde el paso de Col des Boeufs, en el circo de Salazie, hasta la Nouvelle, que con 150 habitantes es la capital de la zona. Unos 11km (ida-vuelta) con un desnivel de 600m.

Pero dentro de la caldera hay miles de posibilidades, solo echando un vistazo desde Maïdo se pueden ver rutas super aéreas bajando a lo largo del desfiladero que me despertaban la sed de aventuras.

Bosque de tamarindos 2

Por circunstancias  nosotros empezamos a andar a las 12 pero, como en el trópico anochece a las seis de la tarde, es importante comenzar muy temprano. Además hay que tener en cuenta que para llegar hasta Col des Boeufs, el principio de la ruta, hay que atravesar todo el Circo de Salazie que está en el lado este de la isla (unas 2-3horas en coche) Después el camino se lleva unas 2h y media de bajada y unas 3h de subida (aunque nosotras hicimos el camino en 4h)

Antes de empezar la ruta hay un aparcamiento vigilado (nosotros dejamos el coche en un aparcamiento gratuito que hay un poco antes). Para llegar hasta el paso entre los dos circos hay que atravesar andando todo el aparcamiento y seguir por una pista forestal hasta la cima del Col des boefus. Esta parte tiene unas vistas espectaculares al circo de Salazie (que realmente fueron las que más disfrutaron María y la chunga)

La pista termina pasando por un estrecho pasillo rocoso, y se llega a la plataforma del helicóptero (a 1900m). Desde aquí ya se puede ver la maravillosa caldera del circo de Mafate. En frente está el mirador de Maïdo y a la izquierda el pico de Piton des Neiges que separa este circo del de Cilaos.

Selva Reunionesa

A la izquierda sale un estrecho sendero que en seguida baja por unas piedras en forma de escalones. El solo pensar en la subida de después hace que duelan las piernas pero creedme, a la vuelta éste no será el trozo con más pendiente, son 200m de desnivel en poco más de 2km.

En la bajada por las colosales paredes de la caldera, nos acompañaron los helechos de 4m, los líquenes y la espesa vegetación tropical. Selva que cubre hasta el último centímetro cuadrado de los escarpados pitones del circo.

Piton des caloumets

El descenso escalonado acaba en la llanura de los tamarindos. En esta llanura hay una espectacular vista del circo y se encuentra una de los paisajes más bellos que he visto en mi vida, el bosque de tamarindos. De la fruta yo no soy nada de forofa, pero los árboles (de la familia de las acacias) forman un bosque  encantador de cuento de hadas, de los que caen hojas en forma de racimos con despeinados líquenes (Barbe de Saint Antoine) por todas partes. Tomáos vuestro tiempo en atravesarlo, dejaros encantar por sus troncos retorcidos, caídos y tumbados por el viento.

Profundidades de Mafate

En esta llanura el camino está señalado por una pasarela de madera para tener un mínimo impacto en el entorno, aunque nosotros encontramos que caminar por ella era muy difícil y resbaladizo.

Después de unos 15 minutos de andar sobre esta meseta llegamos a un lugar llamado  “La Découverte” (1750 m)  Un precioso mirador al Piton des Calumets y desde donde pudimos comenzar a ver la meseta que ocupa la pequeña población de La Nouvelle.

La Nouvelle

El último tramo de bajada es mucho más pronunciado y en seguida llegamos a los 1400m donde un cartel nos dio la bienvenida al pueblo. Se trata de un pequeño enjambre de casas blancas con coloridos tejados, esparcidas al pié de enormes picos dentados. Hay una escuela, una iglesia de madera, un camping, un buen número de bares.

Llanura de Tamarindos

Lo primero que hicimos fue tumbarnos en la hierba a comernos nuestros bocatas, luego paseamos por el pueblo y lo atravesamos hasta uno de sus miradores, para descubrir que aún quedaba mucho para bajar hasta el fondo del cráter y atisbar las otras pequeñas poblaciones de la zona (aún más remotas y perdidas) Antes de partir nos acercamos a uno de los bares a tomar un café y finalmente pasamos por el camping con la intención de llenar las cantimploras (no pudimos porque el agua estaba mal, así que tuvimos que racionar el único litro de agua en la subida)

Estando en el café a la chunga se le cayó el mito de lugar desolado. Al entrar al baño encontró ambientadores de cuatro fragancias diferentes y salió protestando diciendo que era un timo. Durante todo el día pudimos comprobar cómo el helicóptero servía paquetes al pueblo sin interrupción.

Circo de Salazie

El tramo de subida que más puede costar es desde el pueblo hasta la llanura de los tamarindos  300m de desnivel en 2.5km. Pasada esa parte, lo demás es muy llevadero y las escaleras del último tramo hasta col des boeufs no tienen peldaños muy grandes.

Viajando a la Francia profunda (la Réunion)

Organizar el viaje a la isla de la Réunion fue muy sencillo: comprar billetes de Paris a Saint Denis de la Réunion, y alquilar un apartamento en La Saline-Les Bains. Era un apartamento playero donde pasamos todos los días, con dos dormitorios, cocina, un baño muy pequeñín, piscina y una gran terraza. Se podría decir que cómodo y muy correcto.

indien

Pero el número de preguntas, antes y después del viaje, ha sido tal cantidad que no podía empezar a contaros mis aventuras sin compartir cosas MUY básicas, que os ayudarán si algún día os animáis a ir.

1) ¿a la Réunion?

En general la primera pregunta era “¡ah! ¿pero que te vas por trabajo?” (si, ésta fue la más preguntada) o “¿Y donde está?” Solo algunos pocos se acercaban un poco diciendo tímidamente “¿eso no está en las antillas francesas?

Maido

La isla de la Réunion pertenece a Francia, es más es uno de sus départements d’outre mer. Pero no está en las antillas, es una de las islas Mascareñas en el océano Índico. María, antes del viaje, desarrolló la perversión de contestar con un mapa de google con mucho zoom (ves muchos nombres de ciudades en francés), para que la gente tuviese que reducir aumentos y se llevase una sorpresa al ver Madagascar.

2) ¿y vais con el dni?

Pertenecer a las regiones de ultramar francesas implica ser territorio ultra periférico de la unión europea (salvo en el caso de la Mayotte) Por lo tanto si eres ciudadano de algún país de la unión europea, no necesitas ni pasaporte, ni visado para viajar. “¿Pero seguro?” Si, es idéntico que las Canarias a España, las Azores a Portugal, Groenlandida a Dinamarca… etc

Langevin

3) ¿y las vacunas?

Cuando se exige cartilla de vacunación es, sobre todo, porque existen enfermedades que no se han erradicado como en otras partes, por ejemplo la fiebre amarilla. Ahora, teniendo en cuenta de que los habitantes de la Réunion son franceses, si en la Réunion no se hubiesen erradicado este tipo de enfermedades ¡Habría que pedir cartilla de vacunación a todos los franceses! Solo tenéis que consultar esta página del ministerio.

casas coloniales

4) ¿y la malaria?

No conozco ninguna isla tropical sin mosquitos, así que, sí hay un montón y os acribillarán.

Contra la malaria ya sabréis que no hay vacuna. Al estar en una zona tropical es una zona calificada de riesgo medio/bajo. No es necesario tomar medicamentos para el paludismo, lo que si que hay que tener es, cuidado con los mosquitos. Y no solo por la malaria, aquí transmiten otra enfermedad llamada chikungunya (ésto no se lo conté a mi madre que ya bastante obsesionada estaba con la malaria)

bosque de tamarindos

A mi, que nunca me pica nada, me dejaron como un colador en dos días (a Maria y la chunga nada ni un solo puntito) Así que fui a la farmacia a comprar repelente que funcionó a la perfección. En cuanto se quedaron sin su principal fuente de alimento empezaron a picar a las demás. Ninguna enfermó.

5) ¿Hay tiburones?

Si hay. Según ellos tienen un problema con los tiburones (personalmente creo que exageran). Después de los mosquitos es el siguiente bicho peligroso de la isla. Y ya… aquí antes de que los franceses llegaran no había nada, ni humanos ni otros bichos, solo dodos… que se extinguieron porque hasta entonces habían vivido sin depredadores.

ocean indien

6) ¿cuanto costó el billete?

Existe una compañía low cost: Corsair, y pronto habrá otra, que vuelan desde París. Pero teniendo en cuenta que las tasas del aeropuerto de la Réunion son 300€ calculad como mínimo 700€ (que es lo que me costó)

Son 11 horas de viaje, y Corsair se ganó el premio a la compañía en la que he volado, con menos espacio entre asientos.

Otra recomendación importante para esta compañía es que preparéis 3-4 horas mínimo para cambiaros de avión. Los aviones de Corsair son enormes, y su rapidez para sacar las maletas escasa. Estuve 2 horas en Paris esperando maletas, pero como la chunga ya perdió su vuelta a Madrid otra vez que voló con la misma compañía ya nos lo teníamos estudiado.

Cirque Salazie

7) ¿Pero cómo no fuisteis a otros sitios en 10 días?

Pregunta que me sorprende, en Isla de Pascua, que es la décima parte de esta isla, estuve 8 días muy completos. En la Réunion pasamos 11 días, de allí no nos movimos. Obviamente a Madagascar no íbamos a ir, ese será otro viaje. Pero en un principio sí que nos planteamos pasar 6 días en La Réunion (ver lo fundamental) y unos 4 en isla Mauricio. Solo que teníamos allí un amigo que cogió vacaciones para estar con nosotras. De la misma forma os comento que en esos 10 días no paramos de hacer cosas y ver sitios. Fue turismo muy activo, todos los días saliendo de casa a las 7 de la mañana y casi nada de estar en la playa tumbado al sol.

Dodos

Turismo cultural, la verdad es que más bien poco, pero naturaleza… Si te gusta la montaña o cualquier deporte de aventuras, 10 días se te van a quedar MUY justitos.

8) ¿Como moverse?

Pues tampoco conozco ninguna isla de estas dimensiones dónde no sea necesario un coche. El transporte público son autobuses franceses… (es decir inexistente) Nosotros teníamos coche propio, pero en caso de necesidad es como alquilar un coche en Francia.

Piñas

9) Pros y contras

El lado bueno es que ES Francia, para todo (idea que os he intentado transmitir) Lo que quiere decir que todo son facilidades, no falta de nada, las carreteras son buenas, en cualquier lugar tienes un cajero o una farmacia, la gente no vive para servir a turistas, existe un nivel de vida similar al tuyo, no hay problemas con el agua, todo está muy cuidado… etc

La contra sería lo mismo ES Francia. Hay un paisaje maravilloso, tropical pero no te sientes muy lejos, todo es muy francés de hecho. Pero no me entendáis mal, lo único que quiero decir con esto es: si buscáis empaparos de una muy cultura diferente en un ambiente exótico, aquí no lo encontraréis.

Saline les bains