Rumbo a los mares del sur: Las islas encantadas

galapagosHace dos años, ante la perspectiva de cumplir los 30 hablamos de hacer todos juntos un maravilloso viaje a algún lugar inesperado.

Como a todos nos gusta mucho la naturaleza, entre otros fantásticos nombres salieron las islas Galápagos.

La idea se quedó en eso, una simple charla entre amigos. Al año siguiente llegaron los 30 y no hicimos nada especial (bueno, ejem recorrernos las indómitas tierras de Chiloé)

Seymour sur

Pero este año me llegó un mensaje al móvil “Tenemos billetes para Galápagos ¿vienes?” “eeh, no, no puedo, voy a Costa de Marfil” “bueno pero puedes venir igualmente” “no, no puedo” Después de esta pequeña conversación, en dos continentes se desarrollaron dos curiosas conversaciones:

Francisco le preguntó a Elise “¿entonces no vienen?” a lo que Elise contestó “Es Rocío démosle una semana, ya verás”.

Y En Europa mientras tanto no sabíamos que hacer en semana santa, queríamos un viaje con más gente. Alfo ponía carita de perrito abandonado y de pronto se me iluminó algo en la cabeza “¿Y si nos vamos a las Galápagos con Elise y Pancho?” y a él se le iluminaron los ojos “Pero, pero eso es genial, es que no sé en qué estábamos pensando, ¡escríbeles!”

pescadores en puerto ayora

¿Por qué las Galápagos?

Solos voy a decir una cosa, puedo afirmar que NO HAY NADA IGUAL EN EL MUNDO, es un lugar único. A nosotros nos encanta la naturaleza en su estado más salvaje y eso es a lo que se viene a disfrutar aquí.

Isabela

Hasta hace unos años la única forma de visitar las Galápagos era en crucero, pero son caros (De hecho en alguna guía te advierten que los que tienen ofertas de 1000-2000$ pueden llegar a ser terribles. Si estáis pensando en esta opción os costará una semana 3000-4000$ sin tener en cuenta los vuelos)

Como os podréis imaginar eso se nos iba de presupuesto. Estuvimos 7 días gastándonos unos 750$ (dormir, excursiones, comidas, entrada al parque…)

rayas en el puerto

Nosotros fuimos QuitoBaltra y la vuelta fue BaltraGuayaquil pero el avión es el mismo ya que todos hacen escala en Guayaquil. Los billetes nos salieron por 200€ ida y vuelta con LAN.

puerto chino

Aunque está explicado en más de algún sitio, para ahorraros esperas innecesarias: Previamente, antes de viajar, desde tu casa, hay que rellenar este formulario del ministerio de Ecuador. Al llegar al aeropuerto NO hay que ir a facturar. Lo primero que hay que buscar es una oficina donde vendan la INGALA (es como una tarjeta de tránsito que cuesta 10$) Después pasas por una puerta y unos señores te revisan el equipaje (no lleves ni semillas, ni madera, ni comida) y te lo sellan. Sin ese cerrojo que ponen, jamás te dejarán facturar (es sencillo pero son tres colas que hay que hacer).

lobo de mar en san cristobal

Al llegar pagas 100$ de entrada y te ponen un precioso sello en tu pasaporte.

Por fin llegamos a Seymour sur que es la isla del aeropuerto. Impacta lo áridas que son con sus chumberas gigantes. El calor y el sol caían de pleno. En abril, que es cuando fuimos, el calor es insoportable y os juro que soy de las personas que mejor soportan el calor. Nos contaron que para julio sopla la garúa y hace frío (baja a unos 15ºC)

leon dormido

Salir del aeropuerto es un show, primero tienes que montarte en un autobús de tu compañía que en unos 5 minutos te lleva al embarcadero. Este trayecto es corto, pero los autobuses se llenan. En el embarcadero hay minibotes y ferris que por 2$ te llevan al otro lado. Y en la isla de Santa Cruz hay decenas de taxistas y autobuses esperando. Pero calcular, no calculan muy bien. Se empeñan en llenarlos a tope, solo que éste sí que es un trayecto largo. Uno consiguió meter nuestras mochilas en el maletero pero luego le dijo el conductor que no cabía ni un alma (ni siquiera de pie) Bajamos y a los pocos minutos ya estábamos montados en otro autobús camino de Puerto Ayora.

snorkel

En el puerto compramos directamente el pasaje para el barco que nos tenía que llevar a la isla de San Cristóbal (son 30$ por trayecto y salen a las 2 de la tarde) Comimos y nos fuimos para el barco… el trayecto de 2 horas fue más conocido como “el barco de la muerte”. Íbamos completamente pegados, a la capacidad máxima de un barco de pesca reconvertido en transporte de personas. Con un calor, en una cabina donde no corría nada de aire pero entraba todo el sol sofocante. Había muchos niños pequeños y tres de ellos se pusieron a vomitar con lo que algún adulto con propensión a marearse empeoró. Y tampoco nos podíamos cambiar de sitios porque desestabilizábamos el barco.

manglares

Por fin llegamos a Puerto Vaquerizo Moreno. El paraíso. Allí nos hospedábamos en las cabañas Don Jorge, justo en frente de playa Man y estuvimos tres días. El primero contratamos a un taxista para todo el día y así exploramos la parte alta de la isla. Para el segundo día, el mismo día en que llegamos contactamos con un club de buceo y nuestra excursión fue a León dormido. Esa tarde a la vuelta fuimos hasta la Lobería. El último día en San Cristóbal lo dedicamos al cerro Tijeretas y punta Carola.

cerro tijeretas

Volvimos a Puerto Ayora (he de decir que poco a poco me acostumbré a los trayectos de 2 horas pero son bastante penosos) Hemos de reconocer que después de estar en San Cristóbal que era como nuestro paraíso, fue como un shock volver a Santa Cruz. Puerto Ayora nos parecía como una ciudad donde era imposible ver nada. Eso sí tiene muuuchas más facilidades para el visitante y desde aquí hay muchas agencias de viaje que hacen visitas a islas inhabitadas.

iguana terrestre

El primer día hicimos lo mismo que en San Cristóbal, contratamos un taxi para todo el día para ver el interior de la isla. Esa tarde aprovechamos para ir a la estación Darwin. Luego nos paseamos por el centro y decidimos que teníamos que irnos a ver otras islas. Pero los viajes a islas deshabitadas costaban mínimo ¡¡¡ 100-150$ !!!

los gemelos

Le contamos nuestro problema a una chica que vendía tours y nos dijo que es que por eso recomendaban a todo el mundo entrar por Santa Cruz y salir por San Cristóbal. Porque San Cristóbal es lo más. Lo que nos sugirió era que fuésemos a Isabela. Si en un tour sale por 90$ ir a Isabela por tu cuenta te sale por 60$ Además lo sabemos porque le preguntamos al de los botes (30$ el trayecto) y nos dijo que íbamos a ir en el mismo barco que los de los tour organizados.

manzanillo

Hicimos un viaje relámpago (teniendo que coger dos “barcos de la muerte” de 2 horas cada) a Puerto Villamil. Probablemente sí que tengan razón y sea la isla más bonita, pero en plan “estoy lejos del mundo sin civilización y relajarte”

Los últimos días volvimos a la exploración de Santa Cruz, yendo a las mejores playas, a bahía tortuga, a los alemanes, incluso fuimos hasta las grietas solo que ese sitio nos dió un poco de grimilla.

santa cruz

Nada más llegar a las islas nos hicimos con un folleto donde aparecen todos los puntos que se pueden visitar. Lo que echamos de menos es que en algunos es obligatorio ir en grupo organizado con guía naturista pero no se indica cuales son. Todos los que he mencionado (menos León dormido) se pueden visitar por tu cuenta. Lo de los guías naturistas pues es una lotería. Solo pueden ser los nacidos en las islas pero corre el rumor de que los mejores están en los cruceros. Nuestra muy corta experiencia fue la del que iba con Elise en León dormido. De naturaleza sabía más bien poco, y de inglés no sabía nada. Resultó que Elise era la única en el grupo que hablaba castellano, así que ella tuvo que ir traduciendo.

iguanas de mar

¿Qué es lo que tienen las galápagos? pues que yo me bañaba todos los días en una playa con lobos marinos bebes que venían a jugar. Que estabas en tu toalla y al lado una iguana tomaba el sol sin inmutarse. Que miraras a donde miraras había animales sin importarles que estuvieses allí. Lo que sí tenemos claro es lo que disfrutaría un niño de unos 8-12 años en un lugar como ese, así que no descartamos volver con prole.

bahia tortuga

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Cruzando el Ecuador

Otra vez el blog ha estado en silencio pero ¡¡¡es que me he pasado un mes en Ecuador!!! He de reconocer que ha sido un destino completamente inesperado

equateur08.cdr

¿Por qué Ecuador?

Pues tratándose de Sudamérica en general los países ofrecen mucho contraste de paisajes y climas, pero el disfrutarlos en un mismo viaje normalmente va asociado a viajes de cientos de kilómetros. Ecuador para eso es un país muy manejable que tiene desde el clima tropical de la costa, a la cordillera de los Andes pasando incluso por la selva Amazónica (y todavía no he incluido las Galápagos en la cuenta)

quito panorama

Una vez conocimos nuestro destino me puse a buscar información y… Nada, apenas nada de información del país. Poco a poco (descubriendo blogueros que desconocíamos), a cuenta gotas empezamos a encontrar información turística del país y nos fuimos haciendo una idea, decidiendo qué visitar y qué no.

Llegamos a Quito y estuvimos allí tres días alojados en el hostal colonial house Quito muy colorido, acogedor y cercano al centro. El típico lugar donde los mochileros pasan laargas temporadas.

quito viernes santo

Uno de esos días (coincidiendo con el sábado, día de mercado) cogimos el trole y un autobús hasta la estación en el norte de la ciudad, Carcelen. Allí tomamos un autobús que tardó casi tres horas por una Panamericana completamente en obras hasta el pueblo de Otavalo (volvimos por la noche).

Después de esos tres días, volvimos a recorrer el largo trayecto hacia el aeropuerto (al aterrizar tardamos como 2 horas y media al centro porque estaba totalmente atascado. Hay tres vías por carril, pero luego se llega a un puente de una sola vía y eso se hace completamente imposible). En pleno vuelo nos juntamos con Elise y Francisco para nuestra aventura en Galápagos.

quito

Como mucha gente pregunta solo por este punto y además la explicación se vuelve larga, me entretendré en esta parte del viaje en una entrada a parte. Os indicaré que fuimos y volvimos desde Baltra, porque cuando compramos billetes Elise y Francisco no podían elegir un aeropuerto diferente de entrada y salida. Estuvimos 7 días, 3 noches en San Cristobal (en las maravillosas cabañas Don Jorge) y 4 en Santa Cruz (en la modesta pensión germania pero para nosotros teníamos todas las comodidades).

galapagos

De vuelta al continente nos bajamos del avión en  Guayaquil, ciudad que no visitamos (todavía sigo guardando un recuerdo un poco pffff de ella) porque teníamos el tiempo justo para coger un autobús hacia Cuenca. Optamos por el que es más caro pero tarda menos tiempo (unas 4 horas), atravesando el Parque Nacional las Cajas. Bueno bueno bueno, ¡Qué carretera! ¡Qué espectáculo! ¡Qué belleza! ¡Qué memorable atardecer mientras subíamos por las montañas repletas de palmeras! merece la pena.

punta carola

En la colonial ciudad de Cuenca pasamos dos noches en el hostal Villa del Rosario. Muy céntrico, pequeñito, super mono. Era super bonito pero no sé por qué yo no encontraba la habitación acogedora. Y la ciudad de Cuenca me causó más o menos el mismo sí pero no. Es muy bonita, y pequeña. Tan pequeña que en medio día le habíamos dado 3 vueltas así que se nos quedó como corta.

el manzanillo

De Cuenca cogimos un autobús a Alausi (si, esta parte del viaje tuvo muuchas horas de autobús pero es el medio utilizado para desplazarse, es barato y hay inmensidad de servicios). El caso es que la distancia hasta este pueblo no es tanta, pero la panamericana es estrechita y con miles de curvas en este tramo por las montañas. Casi siempre fuimos rodeados de una profunda niebla (incluso estuvimos temiendo por el día siguiente nuestra bajada a la nariz del diablo) Y así rodeados de algodones llegamos al pequeño pueblo en medio de la nada. Allí no habíamos reservado nada, pero fuimos super eficaces. Llegamos al bar debajo de la pensión San Pedro, preguntamos y por 30$ la noche teníamos una ENORME habitación super cómoda. Lo que quedó de ese Martes lo dedicamos a explorar los alrededores, porque tuvimos la mala suerte de que los martes a las 15 horas ya no sale el tren. Fue al día siguiente cuando madrugamos para ir a comprar los primeros billetes del día y bajar hasta Simbabe.

sombrero de paja toquilla

A la vuelta a Alausi cogimos otro autobús hacia Riobamba. Este fue un punto controvertido del viaje, no sabíamos dónde pasar la noche. Estábamos entre Latacunga o Riobamba pero no para quedarnos en ellas, sino como base de operaciones para ir a algún highlight de los andes como el Cotopaxi o el Chimborazo. Peeero de pronto surgió Baños y Alfo dijo que le gustaría pasar por allí sí o sí. Así que triangulamos a la perfección para pasar al menos día y medio en Baños. Peeero, el atleti llegó a semifinales de la champions. En vez de ir de un tirón desde Alausi a Baños, Alfo me pidió parar 3 horitas en Riobamba para ver el partido.

san cristobal

A Baños al final llegamos de noche, porque fue la única vez que tuvimos que esperar casi una hora a que saliese el autobús. Fuimos por la nueva línea de servicio de Riobamba a Baños, que prácticamente hace una circunvalación a Ambato (sigo sin saber si merece la pena no coger la Panamericana hasta Ambato) Nos hospedamos en el hostal chimenea (no confundir con el hotel chimenea). Se trata de un lugar genial, también otro de estos sitios donde mochileros de todo el mundo pasan una larga temporada. La verdad es que nos dio muuuucha rabia estar tan poco tiempo, ni siquiera nos dio tiempo a ir a los baños termales, es un pueblo a los pies de un volcán (que desde el mismo pueblo no se puede ver la cima) rodeado de espesas montañas verdes de las que caen cascadas. Es espectacular y si te gusta la aventura hay miles de cosas que hacer.

baños

Pero nosotros el día 1 por la noche obligatoriamente teníamos que estar en Latacunga. Y encima por ser día 1 el último autobús salía de Baños a las 16:00. Pasamos tan solo una noche en esa ciudad. No es que sea gran cosa pero el mayor atractivo son los trekkins al Cotopaxi, y el hostal (hostal cafe Tiana) en el que nos hospedamos, en pleno centro, parecía el mejor lugar como punto de exploración. Los dueños, super activos organizaban ellos mismos las rutas, otro lugar muy de mochileros y muy dinámico.

Lo importante en nuestro viaje era que el día 2 a las 10 de la mañana teníamos que coger un vuelo desde el aeropuerto de Latacunga hasta la ciudad de Coca de Orellana. Este iba a ser el final espectacular de nuestro viaje ¡LA SELVA! (haber hecho este trayecto en autobús suponía unas 11 horas de viaje)

volcan tungurahua

Tan solo el aterrizaje en Coca fue impresionante. En esta zona hay unos cuantos super lodges de lujo y casi todos ofrecen packs de 4 días/3 noches, pero los precios obviamente se nos iban mucho de lo que estamos acostumbrados. Otra opción más económica es ir con un guía (es obligatorio ir con guía) y acampar en la selva (cosa que mi madre rotundamente me prohibió) Al final después de mucho buscar encontramos un logde que sí que nos podíamos permitir, por unos 560€ (fue el regalo de cumpleaños de mi padre) El Sani. Al principio leímos que era de una comunidad indigena y pensamos que era publicidad. Pero al investigar más era cierto, pertenece a una comunidad, y además lo llevan fenomenal, nos encantó, fue un plus para nosotros que el dinero fuera directamente a la comunidad.

parque nacional yasuni

El avión de Latacunga llegó como con 1 hora de retraso y fuimos volando en un taxi hasta el embarcadero en el hotel la misión. Allí les encontramos a los pobres esperándonos ¡y es que éramos los únicos huéspedes del hotel! Decían que estaban en temporada baja pero en los otros lodges parecía haber más gente (me dio pena) Por otra parte parecía que estuviésemos de viaje de luna de miel… Aquí empezó mi no saber cómo comportarme. Ellos remaban y tu tenías que recrearte, pero es una forma de viajar a la que no estoy acostumbrada, el que llevasen ellos mi mochila, el que remasen ellos y nosotros no hacer nada, el no participar, el que te esperasen todos los días con un coctel o zumo en el embarcadero…

aterrizaje coca

En cuanto al viaje, increíble, hay tantos puntos que resaltar. Llevabámos jornadas de 7 de la mañana a 10-11 de la noche para aprovechar las horas de luz al máximo. Lo que os tengo que contar es sobre las historias que circulan de viajar por Ecuador. Al parecer ha cambiado mucho, no sufrimos apenas ningún percance. Cogimos taxis sin problemas (están muy bien señalados cuales son los legales y la mayoría llevan camara en el interior) Los autobuses son lentos pero eficaces y baratos, suelen llevar un ayudante del conductor que hace como de azafato, en algunos ponen música y en otros películas. Quito no es peligrosa para el viajero, como antes, de hecho hay como una zona moderna “turística” de la que huimos pues el centro es muy cómodo, lleno de policía y estuvimos muy a gusto.

selva amazonica

Los 19 días de viaje incluyendo aviones desde Madrid, comidas, caprichos y todo nos salió por 2200€. En lo que es la parte continental comer es super barato 1$-2$ por cabeza. Las islas Galápagos son las que suben el presupuesto, tanto el alojamiento, como las comidas, las excursiones y entrada al parque… todo es mucho más caro.

Huilohuilo

En realidad no suelo publicar este tipo de entrada, en general me limito a comentar brevemente dónde me alojé y si me gustó o no. Pero creo que en este caso puede abrir un interesante debate, sobre todo por los sentimientos contradictorios que a todos nos quedaron de este lugar.

Volcán Mocho

Huilohuilo es una reserva privada en la región de los lagos, a los pies del volcán Mocho Choshuenco. Para llegar hasta allí hay que ir al lago Panguipulli (un sitio espectacular, aunque ya había anochecido paramos el coche) A partir de aquí sale una pista de tierra hasta el pequeño pueblo de Neltume (esa misma noche en este camino pinchamos una de las ruedas del todoterreno) Justo pasado Neltume, empieza la reserva. Los sitios para alojarse se encuentran a lo largo del camino hasta Puerto Fuy donde se coge el ferry que atraviesa el lago Pirehueico hasta Argentina.

lago Panguipulli

Los lugares para alojarse de la reserva son, construcciones con diseños expectaculares de cuento. Además el año que fuimos acababan de ganar un premio mundial de sostenibilidad ecológica. Sus joyas son el baobab spa (al que le han cambiado el nombre por Nothofagus) donde estuvimos pero no alojados, y justo al lado el pequeñito pero moniiiisimo lodge de la montaña mágica (parece grande en las fotos pero es muy pequeñito). He comprobado los precios y veo que los han bajado muuuchoo (cumpliéndose mis perspectivas para el lugar) ahora están por 150$ la noche pero el año en el que fuimos rondaban los 3baobab spa00$-500$. Pero descubrimos que no era un sitio exclusivo y que tenían alojamientos bonitos y especiales para todos los rangos de precios, así que nos decantamos por el canopy village. Es más tengo que añadir que elegimos ir a Huilohuilo porque a todos nos gustaba mucho además la idea de un alojamiento sostenible.

Ese día salimos tarde de Ancud así que llamamos para informar que llegaríamos tarde. Nos dijeron que no pasaba nada, que podríamos llegar a cualquier hora, que fuéramos al spa y desde allí nos atenderían. Así hicimos, una hora después seguía la recepcionista intentando contactar con la mucama del canopy village. Nos dijeron que estaba avisada, llamaron al guarda para que fuese a despertarla, el guarda dijo que este episodio ya se había repetido varias veces que habría que hablar con su superiora… Al principio aprovechamos para estar por el spa (ir al bar, al baño, quedarnos con la boca abierta…) pero estábamos muy cansados, queríamos canopy villagedescansar y nos tenían allí esperando. Al final el guarda nos llevó hasta el canopy village, la mucama estaba recién levantada y super enfadada. Nos dijo que la habían avisado pero que no le pagaban para eso. Imaginaros nuestra cara, cansados y encima echándonos una regañina por algo que no era culpa nuestra (le dijimos que habíamos llamado y que nos contestaron que no habría ningún problema)

El alojamiento muy justito (bueno pero esto no entra dentro de mi principal motivo de queja) Lo surrealista es que la luz se había ido. Nadie nos avisó ni nos dio ninguna explicación. ¡El frío que pasamos sin calefacción! y ¡nos tuvimos que duchar a oscuras! Nos sentimos como huéspedes de segunda categoría. Yo he estado en lugares baratos, incluso cutres pero nunca, nunca jamás me habían tratado TAN mal.

Así que mientras que los chicos se fueron a Neltume a vulcanizar la rueda, nosotras fuimos a poner una reclamación.

canopy village

No tienen hojas de reclamaciones. Puedes escribir en el libro de visitas.

El número de quejas era asombroso, y no solo del canopy village (que todos escribían lo mismo, la sensación de ser clientes de segunda categoría), sino también muchas quejas de los super lodges. Y leyéndolas poco a poco se dejaba entrever el motivo principal, la reserva será muy eco-sostenible pero poco humanitaria. El sueldo de los empleados debe de ser demasiado mínimo y muchos usan a los clientes para quejarse por ellos.

Neltume

Momentos más tarde aprendimos cómo funciona la reserva. En resumen es un macro parque de atracciones con una política agresiva al más puro estilo estadounidense (con puertas a lo Jurassic Park incluidas) Hay que pagar por absolutamente todo, aunque hayas estado alojado dentro. Lo único es que si te has alojado puedes “comprar” una pulserita que te hace un ligero descuento en las actividades (imaginaros las reclamaciones de los que gastaban 300$ la noche encima tener que pagar por cada caminata del parque) Aquí nos encontramos con otra forma de actuar, disuadir al cliente de que gaste dinero que solo va a reportar a la empresa. El chico nos dijo que nos colásemos en el canopy village de nuevo que allí teníamos el criadero de jabalíes y ciervos y el museo de los volcanes (que nos informó no merecía la pena)

criadero de ciervos y jabalis

Volvimos a pasar por las puertas a lo jurassic park y estuvimos buscando los animalitos, que como vaticinamos no aparecieron porque sabiendo un poco de hábitos en la naturaleza, ciervos y jabalíes son animales vespertinos (bien que les habíamos oido durante la noche eso sí). De hecho parafraseábamos la película riéndonos “¿Y cree usted señor Hammond que se verán animales en su parque de animales?

Hacia Puerto Fuy (que nos acercamos porque los paisajes son impresionantes) tienen montado hasta una fábrica de cerveza y un “mercadillo artesano” que tiene una pinta de ser una tienda de souvernirs super fake. Luego volvimos a Neltume, donde está la otra parte de la reserva sin atracciones, para hacer rutas a pie. Solo pagamos por el sendero del Truful porque la chica de la entrada dijo que solo pagásemos una que total ella no iba a poder comprobar si hacíamos luego la del salto del Huilohuilo o no (Misma actuación, si la empresa no cuida de los trabajadores, para qué se van a preocupar ellos por la empresa)

puerto fuy

Que yo no digo que no haya que pagar, porque el negocio está montado para ganar dinero y los senderos y bosques hay que mantenerlos ¿pero por cada caminata que hagas? eso es excesivo (ojo que hablo de las caminatas por tu cuenta y no de las atracciones que tienen montadas). Funcionaría mejor pagando una entrada en plan parque natural.

Mi reflexión final… Fueron los paisajes más bonitos del viaje. ¿Recomendaría ir a huilohuilo? creo que sí, pero recomendaría que se alojasen en el pequeño pueblo de Neltume. Un pueblo de cuatro casas estilo far far west, donde hay cabañas y varios tipos de alojamiento.

senderos huilohuilo

¿Tiene futuro una reserva privada como Huilohuilo en un país como Chile? Es un país que es un parque natural tras otro, así que disfrutar del bosque templado patagónico es relativamente sencillo, lo que quiero decir es un sistio muy muy bonito, pero no el único. Por otra parte, su política de desarrollo sostenible falla y mucho en el lado humano y está montado como un negocio muy agresivo. En un país como Chile que ya de por sí se paga poco a los trabajadores en la hostelería esto puede hacer que el negocio falle. En su día le pronostiqué 5 años más si siguen con esta mala política.

Ruta por las abadías flamencas

Quiero aclarar que la idea y planificación de este viaje es obra de Alfo. Habíamos pasado medio mes recorriendo Chile y no bien nos incorporamos a nuestros respectivos trabajos decidimos volver a irnos. Era un momento perfecto porque se acercaba el “puente de mayo” que fácilmente podíamos unir con “el día de la reina” en Holanda.  Yo simplemente llené los huecos con “puntos turísticos”

ruta abadias belgas

¿Por qué esta ruta?

Nuestra pasión por la cerveza es algo que disfrutamos y compartimos juntos desde el día que nos conocimos. Él en seguida se unió al grupo de amigos que con sana envidia quieren una repetición de mi anterior viaje por las abadías wallonas (tal y como vaticiné). Así que me propuso una continuación con una ruta por las abadías productoras de cerveza flamencas.

campos de tulipanes

Lo más difícil parecía que iba a ser conseguir billetes de avión con tan poco tiempo (a un precio razonable) pero hicimos uso de nuestros puntos aéreos para viajar en bussines de Madrid a Bruselas.

Los dos primeros días los pasamos en Bruselas, en un hotelito al lado de la gare central. Entre otras cosas porque Alfo había vivido durante una temporada y me quería enseñar la ciudad con sus ojos. Allí quedé con una amiga que al enterarse del motivo del viaje, nos informó que ese fin de semana se celebraba una feria de la cerveza en Lovaina.

Iglesia

Al día siguiente, domingo, alquilamos un coche para los 7 días que duraría nuestra excursión (la única sucursal de AVIS abierta en domingo está en el aeropuerto)

Ese día tuvimos mala suerte (bueno sabíamos que la íbamos a tener) Lo dedicamos a recorrer braseries comerciales, que al ser domingo estaban cerradas. En todas ellas se puede concretar una cita, solo que las que nos daban no nos cuadraban con los horarios de las abadías. Pero os voy a dejar la lista de pueblos por los que pasamos. Algunas de estas braseries nos las encontramos por “sorpresa” en el camino mientras íbamos hacia Affligem.

braserie de cantillon

Nos encontramos con Breendonk, delicioso pueblecito hijo de la Duvel. El siguiente, entre carreteras comarcales, fue Steenhuffel donde está La Palm (de las pocas cervecerías que hacen roja flamenca, en vías de desaparecer) Pasamos por el bosque de Buggenhout hasta llegar al pueblo, donde queríamos visitar la boostels que hace la kwak y nuestra querida y adorada tripel karmeliet. Todo esto fue recompensado con creces con nuestra visita a la abadía de Affligem.

Esa tarde pusimos rumbo a las afueras de Lovaina y disfrutamos como críos en el Zytos festival donde todas las cervezas belgas estaban presentes (y fue como haber hecho la visita de todas las braseries anteriores, porque catamos, nos contaron, escuchamos, aprendimos…)

Kinderdijk

Al día siguiente pusimos rumbo a tierras holandesas y antes de salir visitamos la abadía de Westmalle. Llegamos a Delft donde Leire y Suco nos acogieron en su casa y nos llevaron esa noche de fiesta a La Haya para celebrar koninginnenach. Para el koninginnedag habíamos reservado un hotel en Amsterdam (otro de los puntos difíciles de  la planificación) Empalmamos Madrugamos para llegar temprano a la capital y poder aparcar (muchos pensaron que jamás lo conseguiríamos)

Dado que la visita en la trappe la teníamos reservada para el 2 de mayo (y el 1 todas las abadías iban a estar cerradas) decidimos dedicarlo a “turismo por holanda” Visitamos VoledamEdam, Marken… incluso la curiosidad ingenieril nos llevó a tomar autopista hacia el norte para recorrer el gran dique desde Den Oever.

Begijnhof

En vez de cruzar hasta el otro lado volvimos sobre nuestros pasos y llegamos a Haarlem sin alojamiento (porque hasta aquí llegó la logística de nuestro viaje, a partir de este punto sabíamos qué abadías visitaríamos cada día pero para dormir cogíamos el mapa y según mirábamos allí acabábamos)

Os aviso que Haarlem es una ciudad terrible para entrar con coche (gana el segundo puesto después de Berna) y encima no encontrábamos hoteles a las afueras de la ciudad. Acabamos durmiendo encima de un restaurante chino (carísimo y muy cutre)

Marken

Esa mañana salimos hacia Tilburg por los campos de tulipanes que pueblan la zona entre Haarlem y Leiden pero a mitad de camino (tan extasiados estábamos) nos dimos cuenta de que no llegaríamos a la Trappe. Llamamos por teléfono y cambiamos la reserva (tuvimos suerte ya que ese día la visita solo era en flamenco). Para rellenar lo que quedaba del día con más turismo fuimos a Kinderdijk.

Esa noche dormimos en un hotel de carretera. Descubrimos los maravillosos Van der valks. Nos fijamos el día anterior que en las autopistas había esta cadena de hoteles, que supusimos similares a los formula1 o étap en Francia. Paramos para preguntar precios y al verlo todo TAN lujoso pensamos que nos habíamos equivocado. Pero no, por 60€ la noche teníamos dormitorio de 4 estrellas.

La trappe

La mañana del día siguiente la dedicamos a pasear por ‘s-Hertogenbosch (vimos el nombre en el mapa y no pudimos evitar ir a ver una ciudad que empezaba por apostrofe) Para llegar por la tarde a la Trappe a las afueras de Tilburg. De la visita a la Trappe fuiemos a Achel de nuevo en Bélgica.

Esa noche decidimos ir a Lovaina que era lo que mejor nos quedaba para las horas que eran. Allí localizamos un Ibis y vivimos una situación más típica de zoco que de hotel. Preguntamos el precio, nos dijeron “90 €” así que contestamos “bueno gracias, pero no es lo que buscamos” y nos dimos la vuelta para salir. Entonces nos llamó la chica y preguntó “¿cuanto quieren pagar?” reconocimos que estábamos buscando algo entorno a 60€ y ella nos contestó “se lo dejo en 59€” ¡!

Westvleteren

Nuestro último día quedaba lo más difícil. Llegar a la abadía de Westvleteren en la otra punta del país, probar una de las posiblemente mejores cervezas del mundo y volver a tiempo al aeropuerto de Bruselas.

Yo entiendo que turísticamente es una ruta difícil, porque o te gusta mucho la cerveza o hay lugares que es imposible que llamen tu atención. Además ¿qué personas pasan delante de Gante sin pararse, solo con el propósito de ir a una abadía? La respuesta es, dos personas que han vivido una parte de su vida a menos de 20min de esta ciudad.

Lovaina

Por otra parte constatamos, de nuevo, que los albergues situados al lado de las abadías son restaurantes con muy buena calidad y reputación. Siempre estaba llenos de gente fuese cual fuese el día de la semana.

Going to the southside

southside  mapaVolví a aterrizar en Chile… Si os soy sincera, al principio pensamos pasar 15 días en la Patagonia. Pero como no sabíamos que clima nos encontraríamos, optamos por algo sencillo: bajar en coche hasta Chiloé durante 10 días. La primera semana la ocupamos con trepidantes aventuras por la frontera Argentina.

¿Porqué hacia el sur?

En algún sitio leí que si Dios enrollase el mundo como si fuese una pajita eso sería Chile. Después de haber conocido el inmenso desierto en el norte, en es ta ocasión decidimos coger la Panamericana (esta vez toda ella de peaje pero mucho mejor carretera y mucho más cuidada) rumbo a los espesos bosques de Chiloé y la región de los lagos.

Selva patagónica

Antes del viaje, alguien se atrevió a decir que íbamos a la zona más fea de Chile. A ver, impactantes son otras zonas, pero éstas son con diferencia las más bonitas del país. Todo lo llenan lagos, bosques y volcanes en una sucesión de parques naturales. Quizás también las más parecidas a Europa (salvo los volcanes humeantes claro) y por eso no las encontramos tan sobrecogedoras.

Pensábamos salir temprano un viernes de Santiago saltándonos la poco atractiva región central. Encontramos un alojamiento pasado Chillan para pasar la noche.

Granjas de Chillan

“El mirador”, unas cabañas de madera en medio del Chile más rural rodeado de granjas resultó ser un sitio de ensueño donde dio pena pasar tan solo una noche. Los dueños nos contaron que la mayor parte de la gente lo usa para pasar una noche, camino al sur. Pero el sitio es realmente bonito, acogedor (aunque pasados tres días yo creo que sería un poco aburrido si se quiere algo de emoción) Por la mañana buscamos desayuno en las granjas de alrededor. En todas había letreros de “se vende leche (miel, vino, vinagre, mermelada, pan amasado…)” cada una tenía su especialidad.

Al día siguiente, nuestro destino final era Puerto Octay pero sufrimos varios desvíos en el camino.

Salto del Laja

A los pocos kilómetros de coger la Panamericana volvimos a salirnos (un desvío pequeño) al Salto del Laja, una de las cascadas  más impresionantes de Chile. En verano es un típico lugar vacacional, llenas de campings y cabañas, incluso hay montado un parque de atracciones de tiendas de recuerdos (estilo Terni en Italia) Merece mucho pararse un instante y estirar las piernas paseando.

Chiloe

Más adelante elegimos Temuco para comer. Fue una gran idea, es una ciudad fea como ella sola, al salir del coche te invade el olor a leña, pero fuimos al mercado central. En Chile cuando no se conoce un sitio, no se sabe donde comer, lo mejor y más sensato es acercarse al mercado central. Entre puestos y puestos de comida y artesanía hay pequeñas tascas donde comimos de vicio a muy poco precio.

A partir de esta ciudadnos embarcamos en un viaje a través de un territorio histórico que nunca fue español, ni siquiera chileno (hasta el siglo XX) Fue tierra de mapuches que siempre lo defendieron. En el horizonte se levantan uno tras otro los volcanes. Cada uno nos parecía más majestuoso que el anterior.

Llanquihue

Nuestro tercer y último desvío se debió a que nos pistolearon (ejem) Los carabineros, en ocasiones se ponen en los arcenes a medir la velocidad con una especie de pistolas. El problema es que más tarde te para otro coche y te quitan el carnet in situ. Tienes que ir al juez del lugar, estés donde estés, a recuperarlo cuando la policía lo entregue (es un verdadero trastorno) En realidad es fácil de verlos, no se esconden ni van en coches de paisano.

Elise que conducía lo primero que intentó fue pegarse a un camión para que la siguiente patrulla no pudiese darle el alto. Pero pronto descubrimos que se habían situado mal. En una estrategia a lo Mortadelo y Filemón, antes de llegar a la siguiente patrulla, la autopista tenía una salida. Así que fuimos a parar al precioso y bien conservado pueblo de Rio Bueno, para  meternos en la carretera kilómetros más tarde.

Piñones de Araucaria

Desde luego el Osorno es el volcán que más nos impactó, elegante como el solo. Pero al día siguiente, cuando pretendíamos incluso subirlo, se escondió entre una las nubes para no volver a salir. Nos decepcionó bastante.

En vez de ir directamente a Chiloé, recorrimos el lago Llanquihue para ir hacia Puerto Montt y coger el ferry a la isla. Los ferris pasan cada 15 minutos y son rápidos.

Salto del Huilohuilo

Llegamos a Chiloé pasada una hora razonable para comer. Fue así por casualidad que acabamos en Ancud y aunque no sea lo más bonito de la isla se ganó nuestro cariño (y sobre todo estómago). Después pasamos la tarde en Castro, pero por la noche, entre carreteras secundarias y teniendo cuidado con los misteriosos paseantes de la carretera llegamos a Cucao.

No, no nos dedicamos a ver pueblecitos de madera patrimonio de la humanidad. Pasamos las siguientes dos noches en las cabañas del parque nacional y lo dedicamos a excursiones en el Parque Nacional de Chiloé y el más desconocido pero impresionante Parque Tepuheico. El día de vuelta, no queríamos dejar la isla sin volver a pasar por Ancud, comer, ver la ciudad, visitar las pingüineras…

Muelle de las animas

La siguiente parte del viaje se centró en la región de los lagos. Esa noche dormimos dentro de la reserva natural Huilohuilo y los siguientes días en Pucón.

Pucón es para “turistas exploradores” el equivalente a San Pedro de Atacama en el sur. Lleno de negocios de deportes de aventuras, y por las calles de mochileros expectantes. Una parte de la ciudad da al enorme lago Villarrica con playa incluida y al lado se encuentra el pueblo de Villarrica, mucho menos turístico, más familiar y apacible. Alfo llegó a la conclusión que después de haber hecho el cabra loca en Pucón la gente acaba escogiendo Villarrica para pasar sus vacaciones relajados.

Volcanes

Primero estuvimos en Omilen, unas cabañas de lujo a las afueras de la ciudad (que tenían hasta piscina climatizada) y luego improvisamos. Después de presentar nuestra visita al mismísimo cráter del volcán en el Parque Nacional Villarrica pensamos que lo mejor sería disfrutar unos días más en la zona no haciendo absolutamente nada. Así que buscamos otras cabañas, esta vez hacia Villarrica. Dormimos en las boomerang, estupendas y llevadas por una pareja de emigrantes australianos muy simpáticos.

Termas geométricas

El día de antes de tomar los 900km hasta Santiago lo pasamos en las termas geométricas de Coñaripe, y haciendo un asado. Fue tan relajado que el camino de vuelta no se nos hizo nada pesado.

Un accidentado viaje a la Umbría

Con esta simpática anécdota pretendía ilustraros un poco sobre cómo funciona el sistema ferroviario en Italia, que puede parecer un tanto misterioso si no se conoce.

Habitacion con vistas

Yo vivía en Roma por aquella época en el piso de Ravi, una maestra yogi. Me vinieron a visitar dos amigas y decidimos pasar el fin de semana en la Umbría, región que las tres desconocíamos. Por otra parte, ese fin de semana se celebraba la meditación tántrica (desconozco exáctamente por qué ese fin de semana) El caso es que era algo importante, al parecer, y el centro de yoga no podía albergar a todo el mundo. Así que Ravi accedió a que se hospedase en nuestra casa una americana importante, experta en masaje tántrico. Pero Ravi tenía que irse a dar un curso a Bolonia de kundalini (cosa que  recuerdo le molestaba porque al parecer no habían tenido en cuenta ese fin de semana de meditación tántrica que era importante)

Bien, nuestra casa era una casa realmente preciosa. Todo era antiguo, muebles en plan anticuario, vajilla, cocina estilo siglo pasado pero de gas… todo estaba sacado de un anticuario, cuidado y mimado. Y esta americana resultó ser de otro planeta. No sabía usar cocinas que no fuesen eléctricas, ni el horno de gas, los grifos antiguos, las cisternas antiguas… Mis amigas estuvieron la semana cuidando de que esta Rompetechos no acabase con la casa y los muebles.

Cocina

El problema es que llegó el fin de semana y se iba a quedar sola en la casa (yo pensé que saldría ardiendo) Nos despertamos pronto el sábado y mientras mis amigas se duchaban y desayunaban yo hacía mi maleta. No habíamos comprado los billetes antes porque yo estaba acostumbrada a sacarlos en las máquinas de la estación y sabía que lo podíamos hacer minutos antes de que saliese el tren.

Pero cuando me tocó mi turno de baño me contaron que la americana había roto un grifo (ambas lo habían intentado arreglar antes y por eso no me dijeron nada) No podía cortar el agua e irme porque estoy segura de que entonces la americana no sabría lo que pasaba y estaba descartado que se le ocurriese buscar la llave del agua para usarla. Así que mandé a mis dos amigas al tren a comprar los billetes mientras sacaba todas las herramientas de fontanería.

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En menos de 10 minutos arreglé el grifo, recogí todo el desayuno (que con las prisas había quedado) y terminé mi maleta. Corriendo llegué a Termini despeinada con mi maleta en una mano y la llave inglesa en otra, justo cuando el tren a Foglino iba a partir. Allí estaban Lidia y Guada con cara de perplejidad frente a una de las máquinas. No sabían cómo usarla y las ventanillas donde atendían tenían unas colas kilométricas. Así que perdimos el tren.

Estas máquinas, que seguro que os habréis encontrado en Fumicino al aterrizar en Roma, en realidad funcionan como página web pero con un rodillo y una pantalla poco amigable. Con el rodillo eliges la salida y la llegada. Lo que ocurre es que en la primera pantalla te pone los destinos más habituales pero puedes elegir la letra por la que empieza tu estación y girar el rodillo hasta encontrarla. Entonces pulsas el rodillo para elegirla.

Opciones de trayecto

Luego lo que hace es que te muestra todos los horarios y las posibles combinaciones de trenes para llegar, exactamente igual que la página de trenitalia.

Hay tres tipos de trenes, los frecce de alta velocidad (y cuidado al usar la web porque hay que pinchar en la pestaña de tuti i treni sino solo realizará la búsqueda en los frecce), los intercity (IC) y los regionales. En los dos primeros hay que elegir asiento (son más rápidos y más caros) Pero en los regionales, si estáis usando internet desde otro país, os puede llegar a poner que no están disponibles para reservar. Solo se pueden comprar en las estaciones italianas y SIEMPRE hay billetes, porque el asiento no está garantizado.

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Para este viaje, que era de unas cuantas horas hasta Perugia, el primer tren que cogimos estaba TAN lleno que tuvimos suerte de poder sentarnos en el suelo en las puertas del tren. Una chica que iba de pié se desmayó del agobio.

El caso es que seleccionas el trayecto que más te convenga con el rodillo. Primero el de ida y luego el de vuelta (andata e ritorno) y se puede pagar con tarjeta o billetes. Es mucho más rápido que la taquilla y te dan todos los billetes que necesitas por separado (si tienes que hacer varios trasbordos)

En los trenes regionales hay que validar el billete en una de las máquinas antes de montarse (porque el billete no tiene fecha, lo puedes usar cualquier día) Y suelen pasar varios revisores poniendo multas. Pero en los frecca y los intercity no es necesario ya que tú tienes tu asiento asignado previamente.

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Tienes que asegurarte bien, usando internet o un mapa, de cual es la línea de tren que estas cogiendo y no solo la parada en la que debes bajarte o hacer trasbordo. En la estación no aparecen las paradas que hace el tren, sino solo su destino final. Puedes pasarte horas en Florencia buscando el tren a Pisa, si no sabes que el que tienes que coger es el que va a Livorno.

La página de trenitalia tiene otra poderosa herramienta útil. Son constantes las quejas de los italianos sobre su transporte público. Yo que normalmente lo cogía todos los días a Tor Vergata no ví retrasos mayores de 10 minutos pero un día estuve esperando hora y media. Para hacer esto más llevadero, si pones el trayecto que quieres hacer en internet, te saldrá todo el horario del tren y al lado de la hora el número del tren. Usando ese número, en la casilla de viaggiatreno, abajo a la izquierda, puede saber exactamente en qué parada se encuentra en el momento que lo consultes.

Cruzar los Andes por el paso de los libertadores

Hace unas semanas crucé eCarretera 1n coche uno de los pasos en la cordillera de los Andes. Fueron tantas las peripecias de este viaje que todos mis compañeros sentenciaron que debían ser narradas en el blog. Aprovecho de esta forma para daros cierta información MUY necesaria que no encontré en la red.

Para empezar, en la página del ministerio se informa de que el carnet de conducir español es válido en Chile. Pero ¿Se puede conducir con un permiso español en Argentina?

Busqué en foros de internet encontrando información  MUY contradictoria. La página de la DGT tampoco aportaba nada; “el permiso español es válido temporalmente en Europa y en países que adoptaron los convenios de Ginebra o Viena”  pero no especifican qué países entran en esos convenios. Cuando ya estaba rellenando la solicitud de un permiso internacional encontré una pagina del consulado argentino con un enlace al BOE de 2002:

“la República Argentina y el Reino de España reconocen recíprocamente los permisos de conducir, por lo que el titular está autorizado a conducir temporalmente en el territorio de los mismos”

Carretera 2

Luego NO es necesario el carnet internacional, estando de turismo me valió con el español. Pero si te quedases a vivir tienes que convalidarlo (al igual que te pasaría en Suiza, Francia o Italia).

Lo que sí hizo falta, que miraron mucho y que tuvo que hacer Elise, que fue la persona que me prestó el coche, fue un poder ante notario para poder cruzar con el vehículo. Por último, tuvimos que sacar unos días antes un seguro especial para Argentina (cosas de Chile, hubo varíos accidentes en la cordillera muy MUY feos, así que es obligatorio contratar por días un seguro a terceros) Si alquiláis un coche, tenéis que avisar si pensabais cruzar la frontera para que os hagan el seguro y los papeles necesarios.

Paso de los libertadores

Salimos de Santiago a las 10 de la mañana camino a Los Andes, pueblo que hay antes del paso de los libertadores. Cuando estábamos a punto de dejar la autopista Isra se puso muy muy serio (tuvo que ponerse muy serio para que le tomásemos en cuenta porque creiamos que era uno de sus chistes) y dijo “¡el pasaporte!” Dimos media vuelta.

Habíamos perdido el día. Alfo tuvo la idea de llamar al hotel en el que nos alojaríamos y aunque hicimos la reserva con booking, el dueño super atento, nos la cambió de día sin cargo alguno. Así que desde Santiago, decidimos ir a comer a Valparaíso y pasar la tarde.

Eran las 11 de la noche cuando volvimos a cenar a casa de Elise y nos dijo “¿os apetece ir ahora a la frontera, o mejor a las 3 de la mañana?” (De nuevo pensamos que era un chiste) Su madre había llamado porque se había enterado de que el paso de los libertadores estaba cortado por obras.

El caso es que la frontera de Chile a Argentina solo estaba abierta de 21:00 a 7:00  mientras que de Argentina a Chile desde las 9:00 hasta las 19:00. El que se nos hubiese olvidado un pasaporte nos ahorró la cara de tontos que se nos habría quedado al llegar al paso, y encima pudimos aprovechar el día. Pero eso no arreglaba la situación surrealista de: qué hacer entonces. Al final decidimos dormir algo y levantarnos a las 3 de la mañana para cruzar por la noche la cordillera. Me hizo gracia, porque antes de salir de viaje, lo que nos recomendaba todo el mundo, era que bajo ningún concepto cruzásemos los Andes por la noche, que era muy peligroso.

El camino lo hicimos en unas 2 horas, incluidas las intrincadas curvas que escalan la montaña, sin ningún camión y prácticamente solos. Aunque hubo que sumar media hora que estuvimos parados porque los camiones de la obra se tenían que desplazar por el único carril abierto.

Haciendo amigos

Pero el llegar hasta el paso de los libertadores fue completamente angustioso. En la autopista, antes de llegar al primer peaje de Colina, encontramos una gasolinera que estaba cargando combustible así que no nos dejaron repostar. Según avanzábamos, encontrar gasolineras a las 4 de la mañana abiertas en Chile parecía imposible. Como no nos atrevíamos a subir la cordillera sin el depósito lleno, nos salimos a Los Andes hasta que localizamos una (aunque nos dijeron que a 50km de la frontera había una, y efectivamente estaba abierta, pero no quisimos arriesgarnos)

Pagamos el peaje en el lado de Chile y la carretera empezó a subir a oscuras por las 25 curvas cerradas que llevan hasta la cima. En muchas zonas no había ni siquiera carretera y había que ir por el arcén de ripio.

Paso de los libertadores

Al llegar a lo alto en una garita un carabinero nos pidió únicamente el seguro del coche. Lo examinó y nos dio un trocito de papel mugriento sellado que casi perdemos. Pues ese papelito que es solo un trocito de papel, sin nada escrito, es importantísimo. Pasamos el túnel del Cristo redentor y llegamos a la aduana, donde pasamos por 4 garitas (2 de Chile y 2 argentinas) hasta que todos los papeles estuvieron sellados (incluido el pequeño trocito de papel mugriento) Pasado Puente del Inca, hay un control de la gendarmería donde me pidieron el papelito mugriento para poder continuar.

La vuelta a Chile también fue tremenda. En Uspallata nos avisaron que si el tráfico era alto cerraban el paso allí mismo a las 17:00. Salimos con tiempo, llegamos a las 18:00 al peaje que hay en el lado argentino, antes del túnel del Cristo redentor. Los gendarmes me dejaron pasar, pero ya estaban cortando el paso.

Curvas del paso de los libertadores

En la frontera me dijeron que era el último coche, pero que el galpón estaba lleno, así que si no entraba dentro antes de las 19:00 nos quedaríamos fuera a pasar la noche. Creo que me metieron miedo a propósito porque dos minutos después ya estaba yo dentro aparcada y haciendo los trámites fronterizos.

Al pasar a Chile, (cosa que no se hace para ir a Argentina) tuvimos que declarar no llevar nada vegetal ni animal, al igual que cuando llegas en avión, y nos revisaron todo el coche. Ya sabíamos que iba a pasar, pero mi abuela me había pedido una hoja de los viñedos y por suerte no encontraron. Fue un trámite muy rápido y salimos antes que otros coches.

Atasco en el paso

Cinco segundos después  estábamos parados. Un camión había volcado en las famosas curvas. Kilómetros y kilómetros de camiones detenidos durante horas. Solo había un carril y por él tenían que remolcar al camión averiado. Aprovechamos para hacer amigos mientras que atardecía en las montañas y nos intentábamos comunicar con la familia que en Santiago nos esperaba para cenar.

El problema fue que cuando se abrió al tráfico, la cola de camiones era inmensa e imposible de adelantar puesto que al llegar a la zona de dos carriles, miles de camiones y coches estaban detenidos en el otro carril esperando para pasar hacia Argentina cuando abriese ese lado de la frontera.

Unos camioneros muy majos que Alfo había conocido nos dijeron con sorprendente exactitud que llegaríamos sobre las 23:00 a Santiago.